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Los templarios en el camino de Santiago:
La Orden de los Caballeros Templarios(Guardianes del Camino) se formó principalmente para defender a los peregrinos que acudían a los Santos Lugares, en Palestina. En la abadía de Cluny, Urbano II alienta y organiza expediciones peregrinantes a Jerusalén y Santiago de Compostela; los Templarios no podían faltar a este llamamiento.
A la Orden la encontramos defendiendo a los peregrinos que acudían a Tierra Santa, para ello, tuvieron que plantearse la creación de Castillos, fortalezas y Encomiendas, que los acogiera. Al aparecer el fenómeno, pues como tal debe considerarse, de las peregrinaciones a Santiago de Compostela, allí aparecen los Templarios, para cumplir con uno de los mandatos de su Regla: defensa de los peregrinos y de la Cristiandad. Cuando de forma milagrosa se encuentra el cuerpo del Apóstol Santiago en el lugar llamado Iria Flavia, que según la tradición, después de su predicación en España, marchó de nuevo a Palestina, donde fue degollado, y en una barca, guiada por ángeles, aparece en las cercanías de Santiago de Compostela, la barca se transformaría, en losa de piedra que acoge el cuerpo milagroso, y allí mismo, se levanta una pequeña Ermita, más tarde, transformada en la inigualable Catedral Compostelana, iniciada su obra al comienzo de 1070, románica en principio y barroca, más tarde. En tiempo del primer peregrino conocido, (Godescal, Obispo de Puy, que llegó a Compostela en el año 951), pronto comienza la afluencia de peregrinos, y es necesario organizar el hospedaje, facilitar la ruta, crear Hospitales, construir puentes, etc.
A partir del hallazgo de la tumba del Apóstol, la ruta jacobea empezó a imponerse como ruta peregrina, su pujanza fue tal que que acabó con las que llevaban a Jerusalén o Roma.
Cuatro fueron los grandes Caminos que se crearon, no siendo los únicos, pero sí los de mayor afluencia, sobresaliendo entre todos el Camino Francés, que recogía gentes de toda Europa, y que partiendo de Brujas, Colonia, Clermont o Estrasburgo, entraban por Roncesvalle o Somport, y llegaban a Santiago. Los peregrinos de día, seguían el camino del sol hacia poniente, mientras que por la noche seguían el reguero de estrellas de la Vía Láctea.
Los Caballeros Templarios, en principio estuvieron defendiendo las fronteras castellano-leonesas de los moriscos, hasta que estos fueron desplazados tierras adentro. Se dedican ahora, por tradición, ya habían defendido a los peregrinos de Tierra Santa y Roma, que acudían a estos Santos Lugares, ahora por los mismos motivos y por la carga esotérica que influenciaba todos sus actos, se obligan a intervenir en la Ruta Jacobea.
La Ruta o Camino, como también se llamaba, estaba dentro de una zona mágica, en donde los Templarios crearon Monasterios, Encomiendas y Abadías y donde construyeron edificaciones al borde del Camino, siguiendo normas preestablecidas y con la concurrencia de los canteros y constructores que habían trabajado para los Monjes de Cluny, que extendieron el románico desde Francia por toda la tierra conocida, conformando sus obras bajo unas reglas que sólo ellos conocían, y en lugares que marcaban, siguiendo las directrices templarias, enclaves mágicos o de antiguas tradiciones esotéricas, donde buscaban no se sabe qué. El Camino de Santiago o Ruta Jacobea, se adaptaba perfectamente a sus ideales: Estaba dentro de la franja mágica que ellos siempre buscaron en la Península Ibérica. Desde Ucero, centro neurálgico de los asentamientos templarios, donde se reúnen una serie de líneas simbólicas que unen Creus con Finisterre, Jerez de los Caballeros, Aracena, sube a Caravaca, Peñíscola y Tarragona. Dentro de esta extensa zona se instalaron y el Camino de Santiago era el que en la Edad Media llamaba su atención; se podía ayudar a los peregrinos en sus Hospitales, Albergues o Residencias, a la vera de los caminos, podían levantar Catedrales, Monasterio o Abadías, sin llamar demasiado la atención; eran enclaves por ellos elegidos para sus actividades esotéricas y podían ejercerlas simultaneándolas con sus actividades filantrópicas. Dentro de los límites del Camino Jacobeo, se encuentra la zona que buscaron en la Península: Ucedo, San Juan de la Peña, la Maragatería, los Pirineos, Río Lobo, y las grutas o cuevas en las que la tradición colocaba hechos maravillosos o mágicos o en donde presumiblemente podían además obtener beneficios de los yacimientos auríferos o de otros minerales que aumentaban su poderío. El Camino de Santiago no es un festival, es un itinerario espiritual, un ejercicio de admiración y recogimiento , por ello se precisaban también lugares de acogidas para los caminantes, allí crean hospitales, asilos, erigen Ermitas o pequeñas fortalezas, levantan puentes y toda clase de ayudas para facilitar el desarrollo religioso o económico por donde pasaba. Sin duda produjo grandes beneficios a la Orden, y a su sombra, muchos, además de los Templarios, se aprovecharon del fervor religioso para lucrarse negociando con todo lo que podían: reliquias, la mayoría falsas, cobijo en Ermitas o Albergues en donde explotaban a los Caminantes.
La Orden Templaria no sólo buscaba proporcionar asilo, albergues, hospederías y hospitales a los que por voto particular o colectivo acudían a Santiago de Compostela, también están siempre presente en aquellos lugares en que la tradición o simbolismo los hacían apetecibles o beneficiosos para sus fines: La defensa de los lugares e ideas de la Cristiandad, eran motivos suficientes para luchar por ellos, pero no los únicos. La meta secreta de los Templarios, sus signos o construcciones son poco conocidas y menos comprendidas. Con el tiempo la pobreza de los Caballeros Templario se transformó en un enorme poder, tanto espiritual como material: Sus Encomiendas, abadías o granjas se extendieron por todo el mundo, desde que se levantó la primera Ermita, erigida después en la maravilla de la Catedral que se construyó más tarde, (las obras se iniciaron en 1070, transformándose de gótica en barroca). IRIA FLAVIA, lugar donde apareció el cuerpo del Apóstol, fue foco de atracción para toda la Cristiandad. Allí acudieron de toda Europa y de España por caminos intransitables, por lo que hubo de habilitarse puentes, hospitales, asilos y albergues.
Los itinerarios históricos a Santiago fueron innumerables, todos conducían a Santiago, pero algunos permiten al viajero contemplar paisajes, monumentos históricos.
Cuatro fueron los más concurridos de los que siguieron los peregrinos para llegar a Compostela:
Camino Francés, el más importante, por allí caminaban los peregrinos de Centro Europa, que provenían de naciones con arraigos católicos y entraban, por Roncesvalle o Somport, uniéndose en Puente de la Reina. Coincide con una calzada romana que conducía hasta Finisterre.
La Ruta Jacobea del Mar, recorría las rías gallegas,, desde Villagarcia de Arosa a Compostela. Solamente en Padrón se destacaba un Hospital para peregrinos.
La Ruta del Norte, pasaba por la cornisa Cantábrica, desde Irún a Santiago, por San Sebastian, Castro Urdiales,San Vicente de la Barquera,Oviedo, aquí se bifurca y bien siguen la vía directa o se bien se derivan por Avilés, Cudillero, Mondoñedo, Villalba, uniendose a la via principal. Ya en esta ruta se destacan Castillos Templarios en Irún, y Castro Urdiales, y otras construcciones templarias. Los Monjes de Cluny se hicieron cargo de toda la ruta desde Irún a Compostela, pero aunque asi fué, los Templarios no debieron de estar muy lejos de los monjes benedictinos, se descubren Ermitas, o pequeñas iglesias, hospitales, albergues, San Sebastián,Liendo,Llanes, Grandas, recogen algunas de estas edificaciones. Lugo, debió ser lugar donde la casa Templaria hubo de tener importancia, pues allí se celebraron Capítulos Generales de la Orden.
El Camino Portugués: Parte de Lisboa y por Coimbra. Sintra, Oporto, Braga, llega a Tuy, para seguir hasta Compostela, por Padrón.
La Ruta de la Vía de la Plata: Antigua vía romana, desde Sevilla, sube hasta Padrón y Santiago. Aunque ruta peregrina menos importante tampoco dejan de verse vestigios templarios en su recorrido. Fuente de Cantos, Cáceres, Plasencia, Alconétar, Salamanca, Zamora, Verin, todas con restos de construcciones. En todos estos lugares estuvieron los Templarios, pero estos no estaban allí para atender principalmente a los peregrinos, aunque tampoco dejaran de hacerlo, realmente eran minorías los que subían hasta Santiago, por este Camino, su interés para los Templarios fue mayormente económico, pues por aquí se distribuían las riquezas que entraban desde América y los Caballeros Templarios tenían intereses en todos estos negocios, por algo eran banqueros sin límites nacionales.
Camino Inglés.Hasta La Coruña llegaban peregrinos de Inglaterra integrándose en alguno de los Caminos que llegaban a Santiago, aprovechándose de sus estructuras y hospedajes.
En todos estos caminos se daba fe de su andadura a los peregrinos, con la credencial y la Compostela, documentos que se expedían una vez que se acreditaba que se había recorrido todo el Camino o al menos, se había llegado hasta Cascabelo y se podía ganar el Jubileo, visitando la Iglesia románica de Santiago, en aquella localidad, cuando algún impedimento obligaba a dejar la Ruta.
Además de estas rutas principales se accedía a Santiago, en peregrinación, por una red de caminos secundarios, pero los enumerados son los que guardaban más interés, por su contenido histórico o monumental, los otros podían proporcionar el contemplar paisajes, monumentos históricos y artísticos, merecedores de interés, que quedaban algo apartados del Camino Principal. Durante el siglo X, las condiciones para seguir la ruta peregrinante, eran poco favorables y sin infraestructuras para acoger a los miles de peregrinos. Sancho III, el Mayor y Alfonso VI, se dieron cuenta de la importancia de la visita a Santiago de tantos peregrinos y tanto espiritual, como económicamente eran momentos favorables y alentaron las peregrinaciones a Compostela, y facilitaron caminos, en los que colaboraron los Caballeros del Temple y también los monjes cluniacenses, que los utilizaron como vía de expansión de la reforma gregoriana, y de sus ideas eclesiales, simultaneándolo con la ayuda al peregrino.
En Eunate empezamos a sentir la presencia Templaria en el Camino. Este punto, con Ucero, cercanos, son centros contenidos dentro de la franja mágica, que los Templarios eligieron para su instalación, dentro del camino francés, que se une en Puente la Reina, con el que entraba por Jaca. En esta zona la tradición ha presentado hecho prodigiosos, algunos todavía conservados, que los Templarios utilizaron para sus fines esotéricos, hay tradiciones que siguen celebrándose y lugares mágicos que todavía se visitan, y que siempre han tenido algo que ver con la magia, superstición o milagros y que ayudaban a los fines esotéricos perseguidos por los Caballeros Templarios, sirva de muestra, aunque no es el único: en Santo Domingo de la Calzada, por la intercesión de este Santo, constructor en el Camino Jacobeo, se cuenta que un gallo y una gallina, cantaron después de asados, reparando una injusticia que estuvo a punto de cometerse con un peregrino inocente. En la misma Catedral de Santiago se dice que se reúnen una serie de enclaves y fuerzas telúricas que se transmiten a través de determinados ritos a los que acuden en peregrinación. Con hechos como éste y otros parecidos empezamos a comprender la carga esotérica que los Templarios buscaron por el Camino. Si la Ruta francesa fue la más importante, como acceso a la vía Jacobea, en ella se aprovechó de una antigua calzada romana, su mal estado hizo necesario la construcción de puentes y renovación de condiciones, Hospitales, Refugios, Albergues, etc., exigidas por la afluencia de peregrinos. No solo en este los Templarios dejaron señales de su estancia, también en la Ruta del Cantábrico, aparecen construcciones beneficiosa para la Orden y los peregrinos. Sus edificaciones bordean toda la Ruta, los monjes cluniacenses aportan sus ideas románicas y los constructores de los gremios, que aceptan a los Caballeros Templarios como participes de sus obras, obligándose a cumplir las normas y secretismos emanadas y necesarias para la expansión de la Orden, levantan Albergues, Encomiendas y Catedrales, sobre todo en la franja de la que antes hemos hablado.
Villalcazar de Sirga fue la mayor de las Encomiendas templarias en el camino de Santiago, a la que siguieron otras edificaciones levantadas dentro de las normas de los constructores asociados a la Orden.
Eunate, Puente la Reina, Estella, Santo Domingo de la Calzada, Villafranca, Terradillo de los Templarios, Carrión de los Condes, Astorga, Ponferrada, Rabanal, Lugo, fueron jalones de la presencia de los Templarios.
Eunate: La presencia Templaria es patente, hicieron una capilla con ocho lados, obligada construcción en la mayoría de las edificaciones, por su semejanza con el Templo de Jerusalén. Tiene algunos enterramientos de caballeros, y entre los habitantes se contaban narraciones relacionadas con la simbología de la Orden.
Puente la Reina: Lugar de encuentro de las dos rutas, la de Jaca y la de Somport. Allí se levantó una Encomienda y se construyó el puente que dio nombre al lugar. Fue importante centro templario, con Hospital para los peregrinos.
Estella: Vestigios templarios en la Iglesia, con adoración de las Vírgenes, entre las más importantes que se veneraban en la Ruta, con distintas advocaciones..
Santo Domingo de la Calzada: Fundada sobre el Camino. En su Catedral, como se ha dicho se cuidan unos gallos, que según la tradición evitaron la muerte del peregrino inocente..
Villa Franca de Montes de Oca:Solo por su nombre, ya se vislumbra la presencia Templaria. La Oca fue signo distintivo en muchos lugares de las construcciones que hicieron. Hubo casa Templaria y Hospital. Por todo el Camino se esconden lugares o símbolos relacionados con las ocas.
Arroyo de Templarios: Seguimos con apelativos que denuncian la presencia templaria por estos parajes.
Carrión de los Condes: Lugar entre Terradillo y Arroyo de Templarios. También, aunque sin que pueda afirmase, fue localidad que, por su situación y por restos, que pueden atribuirse a la Orden, dan casi la certeza de que los Templarios, construyeron, Iglesia con esculturas emblemáticas, por los gremios de constructores que trabajaban a sus sombra y expensas.
Castro de los Judíos: En muchos lugares los judíos acogieron a los Templarios, singularmente cuando fueron perseguidos, y por ello hubo un entendimiento entre unos y otros: los judíos aportaron ideas y conocimientos de que carecían, y los acogieron en sus casas cuando fueron acosados. Los Templarios les iniciaron en algunas de sus doctrinas y los judíos asimilaron algunas enseñanza con las que los templarios pagaron su ayuda. Sin duda hay en lugares que construidos por templarios, se encuentran vestigios de tradiciones judaicas. Las Aljamas judías fueron focos de atracción y no dejaron de ser utilizadas por la Orden Templaria.
León: Situada en plena Maragatería, es sin duda lugar en donde también colaboraron en la construcción de la Catedral. Su situación en lugar preferente del Camino, no podía por menos que atraer la atención de la Orden. Un rosario de monumentos y dos de las más famosas Catedrales: Burgos y León se levantaron dentro de la Ruta Jacobea. Importantes yacimientos minerales hicieron imposible que los canteros asociados a los Templarios, no participaran en estas construcciones.
Astorga: Lugar de atención templaria. Existe en su Catedral, objetos de culto, aportados por los Templarios, cruces y emblemas del Temple.
Rabanal: Lugar que por yacimientos minerales atrajo a los templarios. Importante convento con restos románicos.
Ponferrada: Situada en el camino francés, fue importante enclave templario, cerca de los yacimientos auríferos, que desde tiempos romanos se venían explotando, esto hace suponer que aparte de sus fines humanitarios, que sin duda realizaron en toda la Ruta, tampoco despreciaban los fines materiales, que les ayudaban a mantener sus Casas y a extender sus ideas.En esta localidad se puede admirar el castillo de los Templarios, la basílica de la Encina y albergue para peregrinos.
Cebreiro y Triacastela: Lugares próximos con restos de iglesia de cluniacenses y románicas .En este lugar, los peregrinos metían en su morral alguna piedra, que depositarían más tarde, donde se fabricaba la cal para la Catedral de Santiago, aportando su granito de arena para levantar la portentosa casa del Apóstol.
Lugo: Importante enclave Templario, desde aquí el Camino se bifurca en un sin número de recorridos. En Lugo se celebró Capitulo de la Orden, por lo que su importancia fue relevante, más cuando durante este acaecieron acontecimientos importantes en Tierra Santa y en Europa.
Llegando ya a estos lugares era costumbre subir hasta el Monte del Gozo, para desde allí contemplar las torres de la Catedral. La entrada en Compostela era la meta final de la peregrinación para lograr las gracias espirituales y materiales que se buscaban al hacer el voto de peregrinar a Santiago de Compostela, y orar ante la tumba del Apóstol Santiago, nombrado Patrón de España.
Los templarios en el camino de Santiago:
Los templarios en el camino de Santiago:
La Orden de los Caballeros Templarios(Guardianes del Camino) se formó principalmente para defender a los peregrinos que acudían a los Santos Lugares, en Palestina. En la abadía de Cluny, Urbano II alienta y organiza expediciones peregrinantes a Jerusalén y Santiago de Compostela; los Templarios no podían faltar a este llamamiento.
A la Orden la encontramos defendiendo a los peregrinos que acudían a Tierra Santa, para ello, tuvieron que plantearse la creación de Castillos, fortalezas y Encomiendas, que los acogiera. Al aparecer el fenómeno, pues como tal debe considerarse, de las peregrinaciones a Santiago de Compostela, allí aparecen los Templarios, para cumplir con uno de los mandatos de su Regla: defensa de los peregrinos y de la Cristiandad. Cuando de forma milagrosa se encuentra el cuerpo del Apóstol Santiago en el lugar llamado Iria Flavia, que según la tradición, después de su predicación en España, marchó de nuevo a Palestina, donde fue degollado, y en una barca, guiada por ángeles, aparece en las cercanías de Santiago de Compostela, la barca se transformaría, en losa de piedra que acoge el cuerpo milagroso, y allí mismo, se levanta una pequeña Ermita, más tarde, transformada en la inigualable Catedral Compostelana, iniciada su obra al comienzo de 1070, románica en principio y barroca, más tarde. En tiempo del primer peregrino conocido, (Godescal, Obispo de Puy, que llegó a Compostela en el año 951), pronto comienza la afluencia de peregrinos, y es necesario organizar el hospedaje, facilitar la ruta, crear Hospitales, construir puentes, etc.
A partir del hallazgo de la tumba del Apóstol, la ruta jacobea empezó a imponerse como ruta peregrina, su pujanza fue tal que que acabó con las que llevaban a Jerusalén o Roma.
Cuatro fueron los grandes Caminos que se crearon, no siendo los únicos, pero sí los de mayor afluencia, sobresaliendo entre todos el Camino Francés, que recogía gentes de toda Europa, y que partiendo de Brujas, Colonia, Clermont o Estrasburgo, entraban por Roncesvalle o Somport, y llegaban a Santiago. Los peregrinos de día, seguían el camino del sol hacia poniente, mientras que por la noche seguían el reguero de estrellas de la Vía Láctea.
Los Caballeros Templarios, en principio estuvieron defendiendo las fronteras castellano-leonesas de los moriscos, hasta que estos fueron desplazados tierras adentro. Se dedican ahora, por tradición, ya habían defendido a los peregrinos de Tierra Santa y Roma, que acudían a estos Santos Lugares, ahora por los mismos motivos y por la carga esotérica que influenciaba todos sus actos, se obligan a intervenir en la Ruta Jacobea.
La Ruta o Camino, como también se llamaba, estaba dentro de una zona mágica, en donde los Templarios crearon Monasterios, Encomiendas y Abadías y donde construyeron edificaciones al borde del Camino, siguiendo normas preestablecidas y con la concurrencia de los canteros y constructores que habían trabajado para los Monjes de Cluny, que extendieron el románico desde Francia por toda la tierra conocida, conformando sus obras bajo unas reglas que sólo ellos conocían, y en lugares que marcaban, siguiendo las directrices templarias, enclaves mágicos o de antiguas tradiciones esotéricas, donde buscaban no se sabe qué. El Camino de Santiago o Ruta Jacobea, se adaptaba perfectamente a sus ideales: Estaba dentro de la franja mágica que ellos siempre buscaron en la Península Ibérica. Desde Ucero, centro neurálgico de los asentamientos templarios, donde se reúnen una serie de líneas simbólicas que unen Creus con Finisterre, Jerez de los Caballeros, Aracena, sube a Caravaca, Peñíscola y Tarragona. Dentro de esta extensa zona se instalaron y el Camino de Santiago era el que en la Edad Media llamaba su atención; se podía ayudar a los peregrinos en sus Hospitales, Albergues o Residencias, a la vera de los caminos, podían levantar Catedrales, Monasterio o Abadías, sin llamar demasiado la atención; eran enclaves por ellos elegidos para sus actividades esotéricas y podían ejercerlas simultaneándolas con sus actividades filantrópicas. Dentro de los límites del Camino Jacobeo, se encuentra la zona que buscaron en la Península: Ucedo, San Juan de la Peña, la Maragatería, los Pirineos, Río Lobo, y las grutas o cuevas en las que la tradición colocaba hechos maravillosos o mágicos o en donde presumiblemente podían además obtener beneficios de los yacimientos auríferos o de otros minerales que aumentaban su poderío. El Camino de Santiago no es un festival, es un itinerario espiritual, un ejercicio de admiración y recogimiento , por ello se precisaban también lugares de acogidas para los caminantes, allí crean hospitales, asilos, erigen Ermitas o pequeñas fortalezas, levantan puentes y toda clase de ayudas para facilitar el desarrollo religioso o económico por donde pasaba. Sin duda produjo grandes beneficios a la Orden, y a su sombra, muchos, además de los Templarios, se aprovecharon del fervor religioso para lucrarse negociando con todo lo que podían: reliquias, la mayoría falsas, cobijo en Ermitas o Albergues en donde explotaban a los Caminantes.
La Orden Templaria no sólo buscaba proporcionar asilo, albergues, hospederías y hospitales a los que por voto particular o colectivo acudían a Santiago de Compostela, también están siempre presente en aquellos lugares en que la tradición o simbolismo los hacían apetecibles o beneficiosos para sus fines: La defensa de los lugares e ideas de la Cristiandad, eran motivos suficientes para luchar por ellos, pero no los únicos. La meta secreta de los Templarios, sus signos o construcciones son poco conocidas y menos comprendidas. Con el tiempo la pobreza de los Caballeros Templario se transformó en un enorme poder, tanto espiritual como material: Sus Encomiendas, abadías o granjas se extendieron por todo el mundo, desde que se levantó la primera Ermita, erigida después en la maravilla de la Catedral que se construyó más tarde, (las obras se iniciaron en 1070, transformándose de gótica en barroca). IRIA FLAVIA, lugar donde apareció el cuerpo del Apóstol, fue foco de atracción para toda la Cristiandad. Allí acudieron de toda Europa y de España por caminos intransitables, por lo que hubo de habilitarse puentes, hospitales, asilos y albergues.
Los itinerarios históricos a Santiago fueron innumerables, todos conducían a Santiago, pero algunos permiten al viajero contemplar paisajes, monumentos históricos.
Cuatro fueron los más concurridos de los que siguieron los peregrinos para llegar a Compostela:
Camino Francés, el más importante, por allí caminaban los peregrinos de Centro Europa, que provenían de naciones con arraigos católicos y entraban, por Roncesvalle o Somport, uniéndose en Puente de la Reina. Coincide con una calzada romana que conducía hasta Finisterre.
La Ruta Jacobea del Mar, recorría las rías gallegas,, desde Villagarcia de Arosa a Compostela. Solamente en Padrón se destacaba un Hospital para peregrinos.
La Ruta del Norte, pasaba por la cornisa Cantábrica, desde Irún a Santiago, por San Sebastian, Castro Urdiales,San Vicente de la Barquera,Oviedo, aquí se bifurca y bien siguen la vía directa o se bien se derivan por Avilés, Cudillero, Mondoñedo, Villalba, uniendose a la via principal. Ya en esta ruta se destacan Castillos Templarios en Irún, y Castro Urdiales, y otras construcciones templarias. Los Monjes de Cluny se hicieron cargo de toda la ruta desde Irún a Compostela, pero aunque asi fué, los Templarios no debieron de estar muy lejos de los monjes benedictinos, se descubren Ermitas, o pequeñas iglesias, hospitales, albergues, San Sebastián,Liendo,Llanes, Grandas, recogen algunas de estas edificaciones. Lugo, debió ser lugar donde la casa Templaria hubo de tener importancia, pues allí se celebraron Capítulos Generales de la Orden.
El Camino Portugués: Parte de Lisboa y por Coimbra. Sintra, Oporto, Braga, llega a Tuy, para seguir hasta Compostela, por Padrón.
La Ruta de la Vía de la Plata: Antigua vía romana, desde Sevilla, sube hasta Padrón y Santiago. Aunque ruta peregrina menos importante tampoco dejan de verse vestigios templarios en su recorrido. Fuente de Cantos, Cáceres, Plasencia, Alconétar, Salamanca, Zamora, Verin, todas con restos de construcciones. En todos estos lugares estuvieron los Templarios, pero estos no estaban allí para atender principalmente a los peregrinos, aunque tampoco dejaran de hacerlo, realmente eran minorías los que subían hasta Santiago, por este Camino, su interés para los Templarios fue mayormente económico, pues por aquí se distribuían las riquezas que entraban desde América y los Caballeros Templarios tenían intereses en todos estos negocios, por algo eran banqueros sin límites nacionales.
Camino Inglés.Hasta La Coruña llegaban peregrinos de Inglaterra integrándose en alguno de los Caminos que llegaban a Santiago, aprovechándose de sus estructuras y hospedajes.
En todos estos caminos se daba fe de su andadura a los peregrinos, con la credencial y la Compostela, documentos que se expedían una vez que se acreditaba que se había recorrido todo el Camino o al menos, se había llegado hasta Cascabelo y se podía ganar el Jubileo, visitando la Iglesia románica de Santiago, en aquella localidad, cuando algún impedimento obligaba a dejar la Ruta.
Además de estas rutas principales se accedía a Santiago, en peregrinación, por una red de caminos secundarios, pero los enumerados son los que guardaban más interés, por su contenido histórico o monumental, los otros podían proporcionar el contemplar paisajes, monumentos históricos y artísticos, merecedores de interés, que quedaban algo apartados del Camino Principal. Durante el siglo X, las condiciones para seguir la ruta peregrinante, eran poco favorables y sin infraestructuras para acoger a los miles de peregrinos. Sancho III, el Mayor y Alfonso VI, se dieron cuenta de la importancia de la visita a Santiago de tantos peregrinos y tanto espiritual, como económicamente eran momentos favorables y alentaron las peregrinaciones a Compostela, y facilitaron caminos, en los que colaboraron los Caballeros del Temple y también los monjes cluniacenses, que los utilizaron como vía de expansión de la reforma gregoriana, y de sus ideas eclesiales, simultaneándolo con la ayuda al peregrino.
En Eunate empezamos a sentir la presencia Templaria en el Camino. Este punto, con Ucero, cercanos, son centros contenidos dentro de la franja mágica, que los Templarios eligieron para su instalación, dentro del camino francés, que se une en Puente la Reina, con el que entraba por Jaca. En esta zona la tradición ha presentado hecho prodigiosos, algunos todavía conservados, que los Templarios utilizaron para sus fines esotéricos, hay tradiciones que siguen celebrándose y lugares mágicos que todavía se visitan, y que siempre han tenido algo que ver con la magia, superstición o milagros y que ayudaban a los fines esotéricos perseguidos por los Caballeros Templarios, sirva de muestra, aunque no es el único: en Santo Domingo de la Calzada, por la intercesión de este Santo, constructor en el Camino Jacobeo, se cuenta que un gallo y una gallina, cantaron después de asados, reparando una injusticia que estuvo a punto de cometerse con un peregrino inocente. En la misma Catedral de Santiago se dice que se reúnen una serie de enclaves y fuerzas telúricas que se transmiten a través de determinados ritos a los que acuden en peregrinación. Con hechos como éste y otros parecidos empezamos a comprender la carga esotérica que los Templarios buscaron por el Camino. Si la Ruta francesa fue la más importante, como acceso a la vía Jacobea, en ella se aprovechó de una antigua calzada romana, su mal estado hizo necesario la construcción de puentes y renovación de condiciones, Hospitales, Refugios, Albergues, etc., exigidas por la afluencia de peregrinos. No solo en este los Templarios dejaron señales de su estancia, también en la Ruta del Cantábrico, aparecen construcciones beneficiosa para la Orden y los peregrinos. Sus edificaciones bordean toda la Ruta, los monjes cluniacenses aportan sus ideas románicas y los constructores de los gremios, que aceptan a los Caballeros Templarios como participes de sus obras, obligándose a cumplir las normas y secretismos emanadas y necesarias para la expansión de la Orden, levantan Albergues, Encomiendas y Catedrales, sobre todo en la franja de la que antes hemos hablado.
Villalcazar de Sirga fue la mayor de las Encomiendas templarias en el camino de Santiago, a la que siguieron otras edificaciones levantadas dentro de las normas de los constructores asociados a la Orden.
Eunate, Puente la Reina, Estella, Santo Domingo de la Calzada, Villafranca, Terradillo de los Templarios, Carrión de los Condes, Astorga, Ponferrada, Rabanal, Lugo, fueron jalones de la presencia de los Templarios.
Eunate: La presencia Templaria es patente, hicieron una capilla con ocho lados, obligada construcción en la mayoría de las edificaciones, por su semejanza con el Templo de Jerusalén. Tiene algunos enterramientos de caballeros, y entre los habitantes se contaban narraciones relacionadas con la simbología de la Orden.
Puente la Reina: Lugar de encuentro de las dos rutas, la de Jaca y la de Somport. Allí se levantó una Encomienda y se construyó el puente que dio nombre al lugar. Fue importante centro templario, con Hospital para los peregrinos.
Estella: Vestigios templarios en la Iglesia, con adoración de las Vírgenes, entre las más importantes que se veneraban en la Ruta, con distintas advocaciones..
Santo Domingo de la Calzada: Fundada sobre el Camino. En su Catedral, como se ha dicho se cuidan unos gallos, que según la tradición evitaron la muerte del peregrino inocente..
Villa Franca de Montes de Oca:Solo por su nombre, ya se vislumbra la presencia Templaria. La Oca fue signo distintivo en muchos lugares de las construcciones que hicieron. Hubo casa Templaria y Hospital. Por todo el Camino se esconden lugares o símbolos relacionados con las ocas.
Arroyo de Templarios: Seguimos con apelativos que denuncian la presencia templaria por estos parajes.
Carrión de los Condes: Lugar entre Terradillo y Arroyo de Templarios. También, aunque sin que pueda afirmase, fue localidad que, por su situación y por restos, que pueden atribuirse a la Orden, dan casi la certeza de que los Templarios, construyeron, Iglesia con esculturas emblemáticas, por los gremios de constructores que trabajaban a sus sombra y expensas.
Castro de los Judíos: En muchos lugares los judíos acogieron a los Templarios, singularmente cuando fueron perseguidos, y por ello hubo un entendimiento entre unos y otros: los judíos aportaron ideas y conocimientos de que carecían, y los acogieron en sus casas cuando fueron acosados. Los Templarios les iniciaron en algunas de sus doctrinas y los judíos asimilaron algunas enseñanza con las que los templarios pagaron su ayuda. Sin duda hay en lugares que construidos por templarios, se encuentran vestigios de tradiciones judaicas. Las Aljamas judías fueron focos de atracción y no dejaron de ser utilizadas por la Orden Templaria.
León: Situada en plena Maragatería, es sin duda lugar en donde también colaboraron en la construcción de la Catedral. Su situación en lugar preferente del Camino, no podía por menos que atraer la atención de la Orden. Un rosario de monumentos y dos de las más famosas Catedrales: Burgos y León se levantaron dentro de la Ruta Jacobea. Importantes yacimientos minerales hicieron imposible que los canteros asociados a los Templarios, no participaran en estas construcciones.
Astorga: Lugar de atención templaria. Existe en su Catedral, objetos de culto, aportados por los Templarios, cruces y emblemas del Temple.
Rabanal: Lugar que por yacimientos minerales atrajo a los templarios. Importante convento con restos románicos.
Ponferrada: Situada en el camino francés, fue importante enclave templario, cerca de los yacimientos auríferos, que desde tiempos romanos se venían explotando, esto hace suponer que aparte de sus fines humanitarios, que sin duda realizaron en toda la Ruta, tampoco despreciaban los fines materiales, que les ayudaban a mantener sus Casas y a extender sus ideas.En esta localidad se puede admirar el castillo de los Templarios, la basílica de la Encina y albergue para peregrinos.
Cebreiro y Triacastela: Lugares próximos con restos de iglesia de cluniacenses y románicas .En este lugar, los peregrinos metían en su morral alguna piedra, que depositarían más tarde, donde se fabricaba la cal para la Catedral de Santiago, aportando su granito de arena para levantar la portentosa casa del Apóstol.
Lugo: Importante enclave Templario, desde aquí el Camino se bifurca en un sin número de recorridos. En Lugo se celebró Capitulo de la Orden, por lo que su importancia fue relevante, más cuando durante este acaecieron acontecimientos importantes en Tierra Santa y en Europa.
Llegando ya a estos lugares era costumbre subir hasta el Monte del Gozo, para desde allí contemplar las torres de la Catedral. La entrada en Compostela era la meta final de la peregrinación para lograr las gracias espirituales y materiales que se buscaban al hacer el voto de peregrinar a Santiago de Compostela, y orar ante la tumba del Apóstol Santiago, nombrado Patrón de España.
Fuente: José Manuel Bazaga Ibáñez.
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Canciones del Camino:
Canciones del Camino:
El canto cumplió una función importantísima en las peregrinaciones y romerías medievales. Antes de que Gutemberg inventara la imprenta, la canción fue, junto a la oratoria y el lenguaje figurativo de las imágenes, el modo ordinario de información e instrucción. No eran muchos los que en esta época sabían expresar sus ideas por medio del lenguaje escrito. Salvo un corto número de clérigos, que se ocupaban de la crónica histórica y de la copia de documentos, la inmensa mayoría de la población, tanto noble como vasalla, era absolutamente ágrafa e inculta. La memoria suplía la falta de textos escritos. Los mecanismos de memorización se favorecían elaborando textos con esquemas rítmicos, paralelismo de ideas, ubicación fija de sílabas determinadas y palabras escogidas, repetición cíclica de estribillos, cadencias etc. Para fijar mejor en la memoria el texto preparado, se le aplicaban sonsonetes o melopeas. Los trovadores y juglares son los tipos característicos de la época, recorriendo la geografía europea con sus repertorios de canciones de gesta. Pero no sólo ellos; los dirigentes eclesiásticos apreciaron pronto el valor pedagógico para la predicación y la catequesis.
Ciñéndonos al movimiento medieval de peregrinaciones y romerías, diferentes centros eclesiales, sobre todo la abadía de Cluny, confeccionaron cancioneros, que, memorizados debidamente, servían a los romeros como verdaderos libros de viaje. Para los que recorrían el Camino de Santiago, las canciones constituían una forma magnífica de predicación, información y diversión. En las canciones encontraban los romeros el discurso para mantener su fervor religioso. Las canciones constituían, por otra parte, una magnífica guía de viaje con descripción de itinerarios y consejos útiles para el camino. El canto y la danza servían finalmente a los romeros para sus momentos de esparcimiento y diversión.
Nos consta que cantaban los romeros por las colecciones que se han conservado y por el testimonio de diversos documentos que hablan del Camino, sobre todo, el Códice Calixtino. Hay también menciones en textos, que tratan indirectamente el tema. En el capítulo XI de la 2ª parte de su célebre obra, Cervantes dice que Don Quijote "vio seis peregrinos con sus bordones destos extranjeros, que piden limosna cantando". Luis de Narváez, célebre vihuelista granadino del s. XVI, canta en una de sus coplas: "el romero y peregrino, cansado de caminar, comienza luego a cantar, por alivio del camino"; la copla señala una de las razones del canto: "por alivio del camino".
Podríamos agrupar los cantos de los peregrinos en dos grandes bloques. Algunas canciones se cantaban en Santiago: el repertorio litúrgico en canto gregoriano, las canciones polifónicas contenidas en el Códice Calixtino y diversos himnos, que aún siguen cantándose, tanto con texto latino como gallego o castellano. El segundo grupo estaría formado por las canciones que se cantaban en el camino: coplas breves; canciones estróficas de carácter lírico, con varios versos y estribillos; y largos romances narrando gestas de personajes o dando instrucciones útiles para el viaje. Se conservan muchas canciones, leyendas, escenas y romances referentes al Camino de Santiago. Se encuentran en las lenguas más diversas: gallego, portugués, castellano, euskera, catalán, italiano, francés, belga, alemán, holandés, inglés, noruego, esloveno...
La fuente más abundante y rica, por influencia, sin duda, de la Abadía de Cluny, es la de los cancioneros franceses. En 1616 publicó Pierre Philippes sus "Rossignols spirituelles", donde se encuentran algunas canciones del Camino. Pero la edición más interesante es la titulada "Les chansonos des pèlerins de Saint Jacques ", un librito de 48 páginas, que contiene textos de canciones sin notación musical. Se conservan tres ejemplares en la Biblioteca Nacional de París; dos de los libritos fueron publicados en 1718 en Troyes, pero, curiosamente, en ediciones distintas. Este cancionero fue reeditado con el mismo título pro Camille Daux en Motoban en 1889. Una de las canciones, titulada "Quand nous partîmes de France en grand dèsir", va narrando las características y costumbres de los pueblos, villas y ciudades por donde pasa el peregrino, desde París hasta Compostela. Dice la canción que en Bayona el peregrino tuvo que cambiar los "luises" en "doblones"; en Bizkaia tropezaron con un lenguaje rudo e ininteligible; en el paso de montaña San Adrián tuvieron que fortalecer el corazón con un trago de vino de Champaña; en Vitoria olía a romero y lavanda; en Santo Domingo oyeron cantar al gallo en la catedral ; en la iglesia de los Agustinos de Burgos vieron sudar a un Crucificado;en León las mujeres salieron a recibir a los peregrinos vestidos de gala... Una canción similar, titulada "Lorsque nous partîme de France", describe el camino inverso, el del regreso de Compostela hasta París.
Las canciones servían, como ya hemos dicho, para fortalecer la religiosidad del peregrino, para proporcionarle información sobre el camino, y además, para alegrar sus momentos de descanso. Una canción francesa, titulada La gracia de Santiago, cuenta cosas realmente graciosas: "Cuando volvía de Compostela, el cojo bailaba sobre una cuerda y el tullido se balanceaba en un trapecio. ¡ Oh, gran Santiago, cuídame! Cuando volvía de Compostela, el marido que nunca tuvo hijos, por poco que tardara en regresar, se encontraba a la vuelta con dos. . ¡Oh, gran Santiago, cuídame! Volvían de Compostela un sordo y un mudo; el mudo parloteaba como una urraca, por lo que el sordo suplicaba. ¡Oh gran Santiago, tápame de nuevo mis oídos!"
De Santiago y del Camino hablan muchos romances. En el Cantar del mío Cid leemos: "Ya se parte don Rodrigo, que de Vivar se apellida, para visitar Santiago a donde va en romería". El romance de Don Gaiferos de Mormaltán cuenta el viernes Santo de1137. Varios romances se refieren al famoso Tributo de las cien doncellas. En otros romances se reprueba la conducta de un conde (varía el nombre), al que llevan preso "por forzar a una doncella nel camino de Santiago".
El más importante y antiguo canto de pereginos es el titulado Ultreia.. Está recogido en un apéndice del "Codex Calixtinus" . Escrito "in campo aperto", es decir, con notaciones neumáticas sobre el texto, pero sin ninguna referencia de clave, línea o pauta, ha sido objeto de diferentes transcripciones. Las mejores son, sin duda, las realizadas por Dom Joseph Pothier y por el P. Germán Prado. Desgraciadamente, la versión de Higinio Anglés, escogida oficialmente como himno de los cursos de Música en Compostela, deja mucho que desear, pues ni por interválica, ni por tesitura responde a los actuales parámetros de investigación paleográfica.
El canto cumplió una función importantísima en las peregrinaciones y romerías medievales. Antes de que Gutemberg inventara la imprenta, la canción fue, junto a la oratoria y el lenguaje figurativo de las imágenes, el modo ordinario de información e instrucción. No eran muchos los que en esta época sabían expresar sus ideas por medio del lenguaje escrito. Salvo un corto número de clérigos, que se ocupaban de la crónica histórica y de la copia de documentos, la inmensa mayoría de la población, tanto noble como vasalla, era absolutamente ágrafa e inculta. La memoria suplía la falta de textos escritos. Los mecanismos de memorización se favorecían elaborando textos con esquemas rítmicos, paralelismo de ideas, ubicación fija de sílabas determinadas y palabras escogidas, repetición cíclica de estribillos, cadencias etc. Para fijar mejor en la memoria el texto preparado, se le aplicaban sonsonetes o melopeas. Los trovadores y juglares son los tipos característicos de la época, recorriendo la geografía europea con sus repertorios de canciones de gesta. Pero no sólo ellos; los dirigentes eclesiásticos apreciaron pronto el valor pedagógico para la predicación y la catequesis.
Ciñéndonos al movimiento medieval de peregrinaciones y romerías, diferentes centros eclesiales, sobre todo la abadía de Cluny, confeccionaron cancioneros, que, memorizados debidamente, servían a los romeros como verdaderos libros de viaje. Para los que recorrían el Camino de Santiago, las canciones constituían una forma magnífica de predicación, información y diversión. En las canciones encontraban los romeros el discurso para mantener su fervor religioso. Las canciones constituían, por otra parte, una magnífica guía de viaje con descripción de itinerarios y consejos útiles para el camino. El canto y la danza servían finalmente a los romeros para sus momentos de esparcimiento y diversión.
Nos consta que cantaban los romeros por las colecciones que se han conservado y por el testimonio de diversos documentos que hablan del Camino, sobre todo, el Códice Calixtino. Hay también menciones en textos, que tratan indirectamente el tema. En el capítulo XI de la 2ª parte de su célebre obra, Cervantes dice que Don Quijote "vio seis peregrinos con sus bordones destos extranjeros, que piden limosna cantando". Luis de Narváez, célebre vihuelista granadino del s. XVI, canta en una de sus coplas: "el romero y peregrino, cansado de caminar, comienza luego a cantar, por alivio del camino"; la copla señala una de las razones del canto: "por alivio del camino".
Podríamos agrupar los cantos de los peregrinos en dos grandes bloques. Algunas canciones se cantaban en Santiago: el repertorio litúrgico en canto gregoriano, las canciones polifónicas contenidas en el Códice Calixtino y diversos himnos, que aún siguen cantándose, tanto con texto latino como gallego o castellano. El segundo grupo estaría formado por las canciones que se cantaban en el camino: coplas breves; canciones estróficas de carácter lírico, con varios versos y estribillos; y largos romances narrando gestas de personajes o dando instrucciones útiles para el viaje. Se conservan muchas canciones, leyendas, escenas y romances referentes al Camino de Santiago. Se encuentran en las lenguas más diversas: gallego, portugués, castellano, euskera, catalán, italiano, francés, belga, alemán, holandés, inglés, noruego, esloveno...
La fuente más abundante y rica, por influencia, sin duda, de la Abadía de Cluny, es la de los cancioneros franceses. En 1616 publicó Pierre Philippes sus "Rossignols spirituelles", donde se encuentran algunas canciones del Camino. Pero la edición más interesante es la titulada "Les chansonos des pèlerins de Saint Jacques ", un librito de 48 páginas, que contiene textos de canciones sin notación musical. Se conservan tres ejemplares en la Biblioteca Nacional de París; dos de los libritos fueron publicados en 1718 en Troyes, pero, curiosamente, en ediciones distintas. Este cancionero fue reeditado con el mismo título pro Camille Daux en Motoban en 1889. Una de las canciones, titulada "Quand nous partîmes de France en grand dèsir", va narrando las características y costumbres de los pueblos, villas y ciudades por donde pasa el peregrino, desde París hasta Compostela. Dice la canción que en Bayona el peregrino tuvo que cambiar los "luises" en "doblones"; en Bizkaia tropezaron con un lenguaje rudo e ininteligible; en el paso de montaña San Adrián tuvieron que fortalecer el corazón con un trago de vino de Champaña; en Vitoria olía a romero y lavanda; en Santo Domingo oyeron cantar al gallo en la catedral ; en la iglesia de los Agustinos de Burgos vieron sudar a un Crucificado;en León las mujeres salieron a recibir a los peregrinos vestidos de gala... Una canción similar, titulada "Lorsque nous partîme de France", describe el camino inverso, el del regreso de Compostela hasta París.
Las canciones servían, como ya hemos dicho, para fortalecer la religiosidad del peregrino, para proporcionarle información sobre el camino, y además, para alegrar sus momentos de descanso. Una canción francesa, titulada La gracia de Santiago, cuenta cosas realmente graciosas: "Cuando volvía de Compostela, el cojo bailaba sobre una cuerda y el tullido se balanceaba en un trapecio. ¡ Oh, gran Santiago, cuídame! Cuando volvía de Compostela, el marido que nunca tuvo hijos, por poco que tardara en regresar, se encontraba a la vuelta con dos. . ¡Oh, gran Santiago, cuídame! Volvían de Compostela un sordo y un mudo; el mudo parloteaba como una urraca, por lo que el sordo suplicaba. ¡Oh gran Santiago, tápame de nuevo mis oídos!"
De Santiago y del Camino hablan muchos romances. En el Cantar del mío Cid leemos: "Ya se parte don Rodrigo, que de Vivar se apellida, para visitar Santiago a donde va en romería". El romance de Don Gaiferos de Mormaltán cuenta el viernes Santo de1137. Varios romances se refieren al famoso Tributo de las cien doncellas. En otros romances se reprueba la conducta de un conde (varía el nombre), al que llevan preso "por forzar a una doncella nel camino de Santiago".
El más importante y antiguo canto de pereginos es el titulado Ultreia.. Está recogido en un apéndice del "Codex Calixtinus" . Escrito "in campo aperto", es decir, con notaciones neumáticas sobre el texto, pero sin ninguna referencia de clave, línea o pauta, ha sido objeto de diferentes transcripciones. Las mejores son, sin duda, las realizadas por Dom Joseph Pothier y por el P. Germán Prado. Desgraciadamente, la versión de Higinio Anglés, escogida oficialmente como himno de los cursos de Música en Compostela, deja mucho que desear, pues ni por interválica, ni por tesitura responde a los actuales parámetros de investigación paleográfica.
Fuente:Sabin Salaberri, profesor del Conservatorio de Gasteiz.
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Fondo Solidario:
Fondo Solidario:
El Camino de Santiago es una experiencia que despierta sentimientos profundos en las personas que deciden recorrerlo y, para los habitantes de Santiago de Compostela, es habitual ver cada día a algún peregrino romper a llorar frente a la Catedral. Será quizá por toda esta pasión y por toda esta emoción, que tanta gente decide hacer el Camino de Santiago por una buena causa.
Cada año, se llevan a cabo distintas acciones que promueven el cuidado del Camino y 2017 no fue la excepción. Santiago Ways ha creado el primer fondo solidario del Camino de Santiago, una iniciativa que apoya e incentiva la creación de proyectos para conservar y promover el Patrimonio Natural y Cultural de sus rutas, además de su riqueza histórica y espiritual.
¿QUÉ ES EL FONDO SOLIDARIO?
El Fondo Solidario de Santiago Ways tiene como objetivo apoyar e incentivar la creación y financiación de proyectos y actividades enfocadas a la conservación y promoción del Patrimonio Natural y Cultural del Camino de Santiago, además de su riqueza histórica y espiritual.
Esta iniciativa hace parte de nuestro compromiso con la sociedad, con el turismo sostenible y responsable, y con la protección del entorno natural de las distintas rutas de peregrinación que componen el Camino de Santiago.
¿QUÉ TIPO DE PROYECTOS APOYAMOS?
Santiago Ways apoya iniciativas que promuevan el respeto por el medio ambiente, fomenten el turismo sostenible, beneficien a las comunidades, o tengan una causa inspiradora de superación personal relacionadas con el Camino de Santiago.
Además, atendemos las solicitudes de otros proyectos solidarios.
¿DE QUE SE BENEFICIAN LOS PROYECTOS SELECCIONADOS?
Ayuda economica de hasta 1.000€ por proyecto.
Acciones de Marketing y promoción.
Asistencia, Consultoría y Logística.
Know how de nuestro de equipo de expertos en el Camino de Santiago.
¿QUIÉN SELECCIONA LOS PROYECTOS?
La selección de los proyectos o actividades la realiza el equipo de expertos de Santiago Ways en base a la información presentada, y el análisis sobre el impacto positivo que pueda tener en la sociedad.
¿CÓMO PARTICIPAR?
En caso de estar interesado, puedes enviarnos tu propuesta al correo electrónico reservas@santiagoways.com, con el asunto “Aplicación al Fondo Solidario Santiago Ways”.
REQUISITOS PARA LA APLICACIÓN AL FONDO SOLIDARIO
Será necesario presentar como mínimo los siguientes apartados con el fin de poder estudiar la colaboración con un determinado proyecto en cuestión:
Título del proyecto.
Responsable del proyecto.
Breve explicación.
Beneficiarios directos del proyecto.
Coste total del proyecto.
Importe a solicitar al Fondo Solidario de Santiago Ways.
Plazo de ejecución / Cronograma.
Lugar de ejecución.
El Camino de Santiago es una experiencia que despierta sentimientos profundos en las personas que deciden recorrerlo y, para los habitantes de Santiago de Compostela, es habitual ver cada día a algún peregrino romper a llorar frente a la Catedral. Será quizá por toda esta pasión y por toda esta emoción, que tanta gente decide hacer el Camino de Santiago por una buena causa.
Cada año, se llevan a cabo distintas acciones que promueven el cuidado del Camino y 2017 no fue la excepción. Santiago Ways ha creado el primer fondo solidario del Camino de Santiago, una iniciativa que apoya e incentiva la creación de proyectos para conservar y promover el Patrimonio Natural y Cultural de sus rutas, además de su riqueza histórica y espiritual.
¿QUÉ ES EL FONDO SOLIDARIO?
El Fondo Solidario de Santiago Ways tiene como objetivo apoyar e incentivar la creación y financiación de proyectos y actividades enfocadas a la conservación y promoción del Patrimonio Natural y Cultural del Camino de Santiago, además de su riqueza histórica y espiritual.
Esta iniciativa hace parte de nuestro compromiso con la sociedad, con el turismo sostenible y responsable, y con la protección del entorno natural de las distintas rutas de peregrinación que componen el Camino de Santiago.
¿QUÉ TIPO DE PROYECTOS APOYAMOS?
Santiago Ways apoya iniciativas que promuevan el respeto por el medio ambiente, fomenten el turismo sostenible, beneficien a las comunidades, o tengan una causa inspiradora de superación personal relacionadas con el Camino de Santiago.
Además, atendemos las solicitudes de otros proyectos solidarios.
¿DE QUE SE BENEFICIAN LOS PROYECTOS SELECCIONADOS?
Ayuda economica de hasta 1.000€ por proyecto.
Acciones de Marketing y promoción.
Asistencia, Consultoría y Logística.
Know how de nuestro de equipo de expertos en el Camino de Santiago.
¿QUIÉN SELECCIONA LOS PROYECTOS?
La selección de los proyectos o actividades la realiza el equipo de expertos de Santiago Ways en base a la información presentada, y el análisis sobre el impacto positivo que pueda tener en la sociedad.
¿CÓMO PARTICIPAR?
En caso de estar interesado, puedes enviarnos tu propuesta al correo electrónico reservas@santiagoways.com, con el asunto “Aplicación al Fondo Solidario Santiago Ways”.
REQUISITOS PARA LA APLICACIÓN AL FONDO SOLIDARIO
Será necesario presentar como mínimo los siguientes apartados con el fin de poder estudiar la colaboración con un determinado proyecto en cuestión:
Título del proyecto.
Responsable del proyecto.
Breve explicación.
Beneficiarios directos del proyecto.
Coste total del proyecto.
Importe a solicitar al Fondo Solidario de Santiago Ways.
Plazo de ejecución / Cronograma.
Lugar de ejecución.
Fuente: Santiago Ways.
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La Historia desde las estrellas:
La Historia desde las estrellas:
DOCE, la historia desde las estrellas, es la nueva producción propia de HISTORIA.
La serie, que consta de 6 episodios, demuestra la fascinante influencia que han tenido los astros en el devenir de la historia y de la humanidad, y cómo numerosos acontecimientos históricos se repiten en base a determinados ciclos celestes: el clima, la agricultura, la caza o la pesca dependen de los movimientos de los astros y el Sol y la Luna determinan las mareas, los calendarios o las estaciones y las fiestas sagradas de todo el mundo. Seremos testigos de la relación directa entre el cielo y la historia a través de los grandes personajes, la política, la economía, la ciencia o la arquitectura, desde la prehistoria hasta la actualidad.
Episodio 1:
¿Navidad o culto solar?
El Sol, la estrella más importante de la Vía Láctea ha inspirado a numerosas civilizaciones durante millones de años. El poder que ostenta el Sol en el cielo también podría extenderse a la Tierra, hasta el punto de marcar el nacimiento de Jesús y otros dioses. ¿Son nuestras fiestas un reflejo vivo de este antiguo culto al sol?
Episodio 2:
El Camino de las Estrellas.
Camino de Santiago, de la Vía Láctea o de las estrellas. Santiago nunca estuvo en España, pero las estrellas siempre han estado en el cielo. ¿Cuál es realmente el sentido de la peregrinación a Santiago de Compostela? ¿Guarda el cielo algún secreto oculto que guíe este importante fenómeno?
Episodio 3:
Alfonso X el rey astrólogo.
Toledo fue la capital cultural de Europa. Una ciudad donde judíos, musulmanes y cristianos vivían en paz. Todos los saberes de la época se concentraron allí. Numerosos libros de astrología y magia fueron traducidos por el rey Alfonso X, libros que todavía hoy son leídos y estudiados. ¿Pudieron los saberes astrológicos contenidos en esos libros decidir el futuro de un reino?
Episodio 4:
Hijas de la luna.
¿Por qué existen vírgenes blancas y vírgenes negras? La respuesta está en las estrellas. El ser humano siempre ha necesitado imágenes de sus dioses para poder venerarlos. Representar un astro tan cambiante como la luna podría suponer un reto, blanca en su fase llena y negra en su fase nueva. ¿Son las vírgenes negras la manifestación de un ancestral culto a la luna?
Episodio 5:
Las Meninas un Talismán astral.
Felipe IV veía como peligraba su dinastía. Conocedores los reyes de los influjos que ejercían los astros, ¿pudieron buscar los favores de las estrellas para intentar cambiar su destino? Velázquez compartió época con Leonardo Da Vinci, además de la pasión por la astrología. ¿Pudo el pintor crear un talismán astral con el fin de cambiar su suerte? ¿Qué hay detrás famoso cuadro de Las Meninas?
Episodio 6:
El Secreto del Monasterio del Escorial.
Los arquitectos de la antigüedad tenían muy en cuenta el mapa celeste para proyectar sus obras. Todas las grandes construcciones están basadas de una u otra manera sobre una base estelar. Las pirámides de Egipto, el capitolio de Washington o el Monasterio de El Escorial son algunos de esos ejemplos.
ESTRENO:Lunes 4 diciembre a las 22 horas en Canal Historia.
DOCE, la historia desde las estrellas, es la nueva producción propia de HISTORIA.
La serie, que consta de 6 episodios, demuestra la fascinante influencia que han tenido los astros en el devenir de la historia y de la humanidad, y cómo numerosos acontecimientos históricos se repiten en base a determinados ciclos celestes: el clima, la agricultura, la caza o la pesca dependen de los movimientos de los astros y el Sol y la Luna determinan las mareas, los calendarios o las estaciones y las fiestas sagradas de todo el mundo. Seremos testigos de la relación directa entre el cielo y la historia a través de los grandes personajes, la política, la economía, la ciencia o la arquitectura, desde la prehistoria hasta la actualidad.
Episodio 1:
¿Navidad o culto solar?
El Sol, la estrella más importante de la Vía Láctea ha inspirado a numerosas civilizaciones durante millones de años. El poder que ostenta el Sol en el cielo también podría extenderse a la Tierra, hasta el punto de marcar el nacimiento de Jesús y otros dioses. ¿Son nuestras fiestas un reflejo vivo de este antiguo culto al sol?
Episodio 2:
El Camino de las Estrellas.
Camino de Santiago, de la Vía Láctea o de las estrellas. Santiago nunca estuvo en España, pero las estrellas siempre han estado en el cielo. ¿Cuál es realmente el sentido de la peregrinación a Santiago de Compostela? ¿Guarda el cielo algún secreto oculto que guíe este importante fenómeno?
Episodio 3:
Alfonso X el rey astrólogo.
Toledo fue la capital cultural de Europa. Una ciudad donde judíos, musulmanes y cristianos vivían en paz. Todos los saberes de la época se concentraron allí. Numerosos libros de astrología y magia fueron traducidos por el rey Alfonso X, libros que todavía hoy son leídos y estudiados. ¿Pudieron los saberes astrológicos contenidos en esos libros decidir el futuro de un reino?
Episodio 4:
Hijas de la luna.
¿Por qué existen vírgenes blancas y vírgenes negras? La respuesta está en las estrellas. El ser humano siempre ha necesitado imágenes de sus dioses para poder venerarlos. Representar un astro tan cambiante como la luna podría suponer un reto, blanca en su fase llena y negra en su fase nueva. ¿Son las vírgenes negras la manifestación de un ancestral culto a la luna?
Episodio 5:
Las Meninas un Talismán astral.
Felipe IV veía como peligraba su dinastía. Conocedores los reyes de los influjos que ejercían los astros, ¿pudieron buscar los favores de las estrellas para intentar cambiar su destino? Velázquez compartió época con Leonardo Da Vinci, además de la pasión por la astrología. ¿Pudo el pintor crear un talismán astral con el fin de cambiar su suerte? ¿Qué hay detrás famoso cuadro de Las Meninas?
Episodio 6:
El Secreto del Monasterio del Escorial.
Los arquitectos de la antigüedad tenían muy en cuenta el mapa celeste para proyectar sus obras. Todas las grandes construcciones están basadas de una u otra manera sobre una base estelar. Las pirámides de Egipto, el capitolio de Washington o el Monasterio de El Escorial son algunos de esos ejemplos.
ESTRENO:Lunes 4 diciembre a las 22 horas en Canal Historia.
Fuente: Canal HISTORIA
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Movimiento Camino Clean:
Movimiento Camino Clean:
Movimiento Camino Clean:
- Disfruta de la belleza del Camino: Deja tu huella sin dejar marca. Disfruta del entorno y del Patrimonio y llévate a casa una buena imagen y una mejor experiencia. Respeta el entorno, no lo alteres de ninguna forma.
- Cuida la flora y la fauna: Ayuda a proteger los ecosistemas naturales respetando la fauna y la flora nativas, y no contaminando. Utiliza tu sentido común y no dañes el entorno.
- El silencio y el Camino: Te permitirá disfrutar del sonido de la naturaleza y no perturbar a los animales. Fotografíala, grábala o llévatela en la retina.
- Transporte sostenible: Aprovecha para hacer recorridos a pie o en bicicleta, sin contaminar o erosionar el entorno.
- Colabora: Apuesta por el comercio justo y favorece el enriquecimiento local. Comprueba que todo aquello que consumas o compres haya sido producido por personas con condiciones laborables justas. Hay mil oportunidades para devolver un poco de lo mucho que te aporta cada etapa del Camino.
- Slow food: Es importante asegurar la continuidad de los agricultores locales, preservar la calidad de los alimentos y cultivarlos de manera ecológica y orgánica. Consume productos naturales y las recetas que los utilizan, y embriaga los 5 sentidos no con alimentos prefabricados, sino con buenos ingredientes.
- El fuego provoca daños irreversibles: Recuerda que no se debes tirar colillas encendidas al suelo. Tampoco tires ni dejes basura fuera de las papeleras para reducir los incendios accidentales y cicatrices en el paisaje.
- Consumo responsable: Trata de no malgastar recursos básicos, como el agua o la electricidad. El derroche es enemigo del medio ambiente.
- Descubre la vida local: Conoce algo de sus leyendas, sus tradiciones, sus costumbres y sus normas. Así evitarás que algún comportamiento tuyo que puede considerarse ofensivo o mal visto.
- Ayuda a mantener limpio el Camino: Únete a Camino Clean, no dejes basura en el Camino, y utiliza los contenedores de plástico, papel y materia orgánica. Mucha gente se dedica a recoger la basura que otros dejan, pon tu grano de arena y haz que estas personas no tengan que ocuparte de esto, sino de disfrutar del Camino.
¿Qué es el Camino Clean?
ENTRA
Fuente: Camino Clean.
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En el Camino de Santiago, desde el comienzo mismo de la peregrinación se dan las circunstancias más favorables para el desarrollo de la picaresca en sentido amplio y una doble faz: la de los que pasan como romeros y la de los que acechan su tránsito.
Picaresca en el Camino:
En el Camino de Santiago, desde el comienzo mismo de la peregrinación se dan las circunstancias más favorables para el desarrollo de la picaresca en sentido amplio y una doble faz: la de los que pasan como romeros y la de los que acechan su tránsito.
El Fuero Real hacía distinción entre los que robaban en el camino o fuera de él: al ladrón del camino la pena era la de muerte.
La Iglesia también endurecía sus penas a los ladrones del camino así en carta del año 1059 por el Papa Nicolás II, a los obispos de Galicia, Aquitania y Vasconia, para que excomulgasen a los ladrones que roben o hagan daño a los peregrinos, siendo refrendado en el Concilio de Letrán en 1123; como ejemplo el que aparece en el Libro de los Fueros de Castilla, en el cual se dice o comenta como ejemplo el ahorcamiento de Pedro; hijo del alcalde Johan el Grande, por robar el equipaje de unos alemanes peregrinos a Santiago.
Uno de los motivos por lo que padecían robos los peregrinos, era por ser portadores de limosnas que llevaban a Santiago como óbolo de ellos mismos, o por encargo de otras instituciones provenientes de testamentos.
Debido a todo esto había lugares donde se agrupaban para evitar precisamente los robos, como por ejemplo: Aguisgran, San Martín de Tours; Paris, La Magdalena de Vézelay, Notre Dame de Puy, Cluny o Sainte Trophime de Arles.
Una de las consecuencias son la fundación de hospitales en los sitios inhóspitos y abruptos para su ayuda, ejemplo: El Conde Adalard de Flandes, al regreso de su peregrinación (finales siglo XI) es asaltado por los ladrones en la montaña de Anbrac (Departamento de Auverón entre le Puy y Conques), debido a esto funda la Domerie, la cual será protegida por papas, reyes y nobles, y pasa a ser el Gran Hospital de Aubrac y en ella se oía cada noche la campana para orientación y guía de peregrinos perdidos en la noche.
Otros montes que eran feudo de los ladrones o bandidos son los Montes de Oca, y debido a ello San Juan Ortega fundó el monasterio, así como el albergue y hospital, con objeto de evitar que ocurrieran dichos robos se limpió el monte, se hicieron caminos, al mismo tiempo aparecieron los frailes o curas para que atendieran a los peregrinos.
También hubo otros lugares que ocurría lo mismo: Valdeladrones, Valle de los Ladrones, Monte Yrago, entre Valvanera y San Millán, en el vallecillo que se conoce como "Umbría de Fuente Ladrones".
El Rey Teobaldo II de Navarra fundó en 1269 entre Roncesvalles y Vizcarret el pueblo de El Espinal para evitar en esos páramos despoblados fuesen tan propicios para robar.
Nadie era libre de sufrir robos así lo cuenta el Papa Calixto II en el tercer párrafo de la carta que sirve de presentación al Códice que lleva su nombre, relata los avatares del Codex y como este es lo único que le quedó cuando lo asaltaron despojándole de todas sus pertenencias, estos mismos bandidos fueron los que se ensañaron en el trayecto Sahagún/ Burgos año 1117 aproximadamente.
La revuelta de Sahagún, los burgueses de Sahagún (consideramos burgueses a la gente que no eran campesinos, que eran recién llegados a la ciudad y se habían asentado en ella), de todas las nacionalidades de Europa, que habían acudido al socaire de la vitalidad del Monasterio Benedictino y las libertades y exenciones que existían en el camino, hasta que aparece en escena un abad francés famoso por su actitud despótica amparado en un fuero (no menos despótico), que los monjes habían puesto a la sanción (aprobación) de Alfonso VI en 1087, y por el cual, todo: moler el trigo, cocer el pan, vendimiar, trasladarse de la ciudad, vender tierras etc. En fin por todo, dependía de la voluntad del abad, este fuero difería bastante de los que había en esos momentos, incluso que con los del mismo Rey que favorecía los asentamientos en el camino. A dicha protesta se les unió el clero secular, y se transforma en revuelta, con el objetivo de "conseguir una mayor participación en la renta feudal", como consecuencia de ello aparecieron bandidos como aquel francés que abandona su oficio de peletero y recluta una cuadrilla, no obstante según cuentan las crónicas no le fue bien y se presentó a los burgueses para "pedirles gracia le diesen consejo como pudiese vivir", dichos consultados (que no eran tontos) fueron a visitar al abad para que hiciera cargo del antiguo peletero, y así poderse librarse de él ( haciéndole ver que eran patriotas), el Abad no quiso saber nada de él, y los que hacían un momento rogaban hacia un momento, reaccionan airadamente cometiendo mil tropelías de las que no se libra lo más sagrado, hasta las custodias llenas de reliquias de santos las trataron con manos sucias, los cálices, las reliquias de los santos y el madero de la cruz del Señor, sin reverencia ni devoción. Por si fuera poco, se une a la revuelta un salteador de altos vuelos, llamado Giraldo el Diablo, que pasa a capitanear esta contra los monjes, robando todo lo que encuentran así como muchos depósitos que de los nobles dentro del monasterio estaban en guarda.
Como toda revuelta no justificada, la noticia de que el rey iba a tomar acciones y así como que el Papa Pascual II en el 1116 los iba a excomulgar fue el fin de ésta.
A pesar de que las penas establecidas para los robos en el camino fueron extremadamente duras (la mayoría de las veces se llegaba al ahorcamiento) estos continuaron debido en la mayor parte porque era muy fácil el vender esos productos conseguidos de manera ilegal; para ello en el derecho navarro del camino francés; como así mismo, en el Libro de los Fueros de Castilla, que recoge el derecho de tierras de Burgos, dice que si el peregrino quiere vender o desprenderse de alguna de sus pertenencias debía de presentar al comprador el fiador (autor) que exigían las leyes del país, para dar fe de que era de su propiedad. Esto producía muchos problemas a los peregrinos o comerciantes que procedían de lejos. Por esto el Fuero de Estella del 1164 resuelve ambos casos de la siguiente manera bastaba presentar testigos de que la había comprado y llevaba esportilla y bordón (cum spera et baculo), así también lo recoge o dispone el Libro de los Fueros de Castilla, dando fe de que la palabra del peregrino estando en el camino siempre que lo jurase. No siempre esto se llevó a la realidad, duró mientras no aparecieron en el camino los falsos peregrinos. Y a partir del Siglo XIV que empezaron a desconfiar de los que usaban bordón, llegando a pagar justos por pecadores. Parece ser que los que adquirieron fama fueron los ingleses, pues en 1219 ya se tienen noticias de un arresto y ahorcamiento de un ingles, Drocón de Meldis preboste de Estella anduvo persiguiendo a Johan de Londres que había robado en esa villa a unos peregrinos mientras dormían en el hospicio de Domingo, llamado el Gallego. En 1319 también le llegan quejas al Merino de Sangüesa, Odin de Ferry, que unos ingleses recorrían los caminos como romeros, y por la noche en las posadas los robaban, esperó a que volvieran de Santiago para prenderlos en Pamplona y ahorcarlos en Villaba. En 1337 fue juzgado y ahorcado Thomás de Londres por el robo a un peregrino. Otra de las tretas usadas era que se les daba a beber un brebaje que los dormía para poderles robar impunemente.
Un conocido ladrón era Marín de Castro, natural de Castilla que fue capturado en Cantabria y siguió la misma suerte que los otros y fue ahorcado.
En el libro de los Fueros de Castilla se cuenta la historia de Andrés, hijo de Arnalte, "el Tafur", robó el dinero así como el equipaje de un peregrino. Siendo capturado y preso, confesó que se lo había mandado o instigado su hermano el abad D. Esteban de San Pedro, viéndose descubierto se refugió en el sagrado de la iglesia de San Pedro, devolviendo al peregrino su dinero. Andrés siendo ya reincidente no tuvo la piedad que tuvieron con su hermano y fue ahorcado, el obispo Don Mauricio, de ascendencia inglesa, rigió durante 25 años como primer obispo de la nueva catedral gótica de Burgos, lo sucedido no debió gustarle mucho ya que le privó de oficio y de beneficio, solo cuando dicho abad hubo hecho dos peregrinaciones a Roma y a pesar de esto tuvieron que pasar cuatro años y muchos ruegos de gente buena para que dicho obispo le perdonara.
Llega el momento en que los ladrones deciden adoptar el hábito de peregrino con sus atributos bordón y concha, pues era un pasaporte en cualquier sitio y al mismo tiempo se ganaban la confianza de los peregrinos al caminar junto a ellos, tanto se dio que algunos escritores de dicha época dice que la peregrinación se está convirtiendo en refugio de vagos, gallofos y belitres, como ejemplo: como el hierro del bordón sirvió al peregrino genovés Bartholomeus "Cassanu" para descerrajar en la noche del 11 de abril del 1586 la puerta de la iglesia de Zarauz, robando diversos objetos que escondió debajo de un tejado de una casa abandonada, continuó su peregrinación y en Salas (Asturias) volvió a repetir la historia robando diversos objetos siendo pillado con las manos en la masa, juzgado declaró bajo un sutil interrogatorio también su hazaña de Zarauz, siendo ahorcado y descuartizado según la sentencia dictada.
En Francia, los portadores de conchas se les denominaba como "coquillards" algo referente a como les llamaban en España que se les llamaban "Bordoneros", se usan algo común a todos los peregrinos. Pero según cuentan las historias eran más osados o profesionales los franceses, estos roban y matan sin pensárselo no así los españoles que se dedicaban al robo.
Los "coquillards" se situaban en la salida de los pueblos muy de mañana y se ponían a gritar "Deus, adiuva, Sancte Jacobe, Deus, adiuva, Sancte Jacobe" esto estaba muy extendido en los peregrinos con objeto de conseguir compañía ya que era peligroso caminar sólo, y cuando conseguían atraerse a algún peregrino lo acompañaban hasta el lugar donde estaban el resto de compañeros siendo el peregrino robado y posiblemente muerto.
Dicha organización se le llama "La Corte de los Milagros", Barret y Gurgand nos cuentan un poco como era su organización. En el siglo XIV en Bourgogue hay una banda como de unos quinientos individuos, se organizan de la siguiente manera: Los neófitos son los aprendices, luego pasan a maestros y se convierten en Largos mientras que uno de ellos es el "Rey de la Concha". Luego cada uno tiene su especialidad el vendimiador es quién corta las bolsas, el beffleur es quien hace trampas en los juegos de azahar; el blanccoulon es quien asalta a los comerciantes en las posadas, el remitente es el matón. En su lenguaje: La horca es la viuda que estrangula a los maridos que lleva el celestino, o sea el verdugo.
Uno de los mayores enemigos que tuvo el peregrino fue el de "Portzgueros" (paso de puentes) y barqueros ya que se dedicaron al expolio de todos los que iban a Santiago, desde cuadriplicar el precio, hasta exigirlo por medios violentos, siendo este el único paso que había uno puede comprender dicha situación y más si tenemos en cuenta que dichos tributos eran compartidos por los señores feudales del momento, debido a esto los Santos San Domingo de la Calzada, San Juan Ortega y San Jesús construyeron puentes en el camino precisamente para evitar dichos abusos, así también contribuyeron a paliar estos Alfonso VI de Castilla y León, Sancho Ramírez en Navarra y Aragón.
No cabe duda de que era uno de los mayores inconvenientes que encontraban en su largo caminar a Santiago, eso dice del dinero que debían de llevar con ellos ya que el paso de un puente o río les cobraban desde dos maravedís hasta ocho, también debían pagar por las riquezas que portaban encima total que eso sumado a la cantidad de dominios por los cuales debían de pasar uno ya se puede ir haciendo cuentas de su pago.
Debido a estos abusos aparecieron las exenciones a los peregrinos dados por el Rey Alfonso VI, también en el primer Concilio Lateranense (1123) presidido por el Papa Calixto II condena con la privación de la comunión cristiana a todo aquel que despojase aun peregrino o le robase en el cobro de tributos o portazgos.
Otros enemigos de los peregrinos eran los cambistas o banqueros ya que una peregrinación podría necesitar cambiar entre siete u ocho veces las monedas que por ejemplo podían traer los peregrinos salidos de Francia o Italia.
Según el Anónimo de Florencia debían realizar entre cuatro o seis cambios de moneda, ejemplos: Florines de Florencia, Bolonia, Ferrara, monedas del ducado de Milán, del papado, etc. siendo la mejor moneda para el camino los reales de cuatro.
Cuenta también el Anónimo Inglés y pone como ejemplo el camino de Tolosa a Santiago la cantidad de monedas que había o circulaban en el camino, así como las diferencias de cambio entre ellas, ya que circulaban monedas francesas, navarras, castellanas, coronas, maravedís, reales, ducados, escudos, festons, ardis de la espada (apenas tenían valor), visto esto no es difícil imaginarse los abusos de los cambistas o banqueros, Aymérico Picaud dice en su escrito: ¿ Que podemos decir de los falsos banqueros a los que el vulgo les llama cambistas? Si las monedas del peregrino valen más que las del banquero seguro que las cambiara por el mismo valor o poco más, mas bien si las suyas valen igual no hay duda de que se les cambiara como si valiesen más, si una marca de plata pura vale treinta sueldos, el cambista no le dará más de veinte.
No digamos de las trampas de los cambistas en el peso ya que usa distintos pesos según su conveniencia (tiene pesas grandes para comprar y pequeñas para vender).
Asimismo venden lo dorado como si fuera oro, dándole oro y plata no contrastada o sin marca.
No deja indiferente la sentencia final de Aymérico Picaud: Os habéis engañado con vuestras mismas trampas. Pues vuestras propias obras os llevan a los infiernos, con la misma medida con que hayáis medido se os medirá a vosotros. Pero sobre peso, marca sobre marca, libra sobre libra, están en vuestra mesa: Oíd lo que os dice cierto Sabio: "Peso y peso, medida y medida, uno y otro abomina a Dios "Pues vuestras mesas en otro tiempo el señor derribó en el templo, como esta escrito en el Evangelio: "La mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas tiró por el suelo ". "Es sabido por todo o mundo, logo acudirán tantas genes que era milagro; e daban sendos (dinerios) e escmolas auos crgos; e traigan tantos dinerillos de plata e de ouro que non eran consoscidos. E moitos malditos homes mataba e roubaban as romeiros asi nancidades como fora de edella" (Preámbulo del Libro de la Cofradía de cambiadores, hacia el 1300).
Como también se producían muchos fraudes con relación a las conchas o vieiras el arzobispo Don Pedro Suárez, dictó las ordenes oportunas para que fueran unas tiendas determinadas las autorizadas para su venta, estando también controlados los que las vendían, aunque más tarde quiso que las conchas solamente lo gestionase la Iglesia encontrándose con la oposición de los antes citados, llegando a un acuerdo que terminó en el veintiocho por ciento para la Iglesia y el resto para los demás.
Enterándose que en el camino se expedían falsas conchas o vieiras, obtienen del Papa Inocencio III que el 18 de junio de 1207, dirija Letras Apostólicas a todos los obispos de España y Gascuña, encargándoles, bajo pena de excomunión, impidiesen la venta y fabricación de dichas conchas "Adulterina insignia beati Jacobi que conchae dicuntur in animarum suarum periculum cudere non verentur" También esto lo corrobora Gregorio IX en 1228.
Aparte de los peregrinos que viajaban por el camino para cumplir su promesa no podemos olvidar lo que Pablo Arribas nos describe en su trabajo lo cual paso a describirlo: (Una desordenada, chillona, ruidosa, sucia, alegre, pendenciera compañía de pícaros, giróvagos, gallofos, tunantes, gitanos, adivinos, nigromantes, pseudos alquimistas, bribones, trotamundos, belitres, bordoneros, coquillards, buhoneros merodeadores, saltimbanquis, embaucadores, vagabundos disfrazados de peregrinos, volatineros, holgazanes, farsantes, truhanes con llagas falsas, mendigos profesionales, falsos tullidos, parejas amancebadas, charlatanes, mimos, histriones, prestidigitadores, bufones, salteadores, comediantes, bailarinas, contorsionistas, prostitutas, estafadores, predicadores ambulantes, desertores, fanfarrones, pobres vergonzantes, frailes girovagos, goliardos, clericivagantes, hidalgos venidos a menos, desheredados, ermitaños, etc., visto lo anterior descrito uno se da cuenta de que el pobre peregrino (auténtico) era la parte más insignificantes del camino que se podía encontrar en él.
Una vez descrito todo lo que se podía encontrar en el camino pasamos a ver unos pocos personajes de los que hubo en el camino.
Pícaro peregrino, también llamado gallofo, bordonero o "coquillard", bribones, trotamundos, todo lo que eran lo podíamos describir como: carencia de honor, pobreza, astucia e ingenio para acallar el hambre. Es hombre que se mueve a lo largo del camino, vive de las limosnas que recibe, esto ya se dice en el Liber Sancti Jacobi "el peregrino que se mueve con dinero en el camino de los santos se excluye del reino de los peregrinos verdaderos", siguiendo con esta premisa, añadida por los pocos impedimentos que había para circular por el camino favorecido por los Reyes, añadido a ello los hábitos que usa el peregrino todo esto sirve para que el pícaro peregrino van a permitir que abunden en el camino, debido a ello durante el reinado de Juan II empiezan a penetrar también los gitanos, también empezaron a aparecer los peregrinos mercaderes, falsos penitenciarios, vendedores de bulas y reliquias.
Una de las características por el cual se distingue el pícaro es su movilidad, y en esto qué mejor que el camino, el objeto de dicha movilidad no es otra que el encubrimiento de sus fechorías pasa mas desapercibido, se esconde en el anonimato de la masa o gran ciudad, ya que no se puede estar timando siempre a la misma gente.
A los pícaros otra característica común es el apego que tienen a la libertad tanto de movimientos como de ataduras sentimentales.
Otro factor que los atrajo fue que el camino estaba jalonado de instituciones caritativas, en el pícaro el hambre era algo que le acompaña en su vida, esto era acallado con la sopa caliente, pan, vino, algún extraordinario no infrecuente y lecho gratis, amén de limosnas que se prodigaban en la calzada santiaguesa.
La palabra pícaro aparece como "Pícaro de Cozina" en el libro de Guisados, Manjares y Potajes de Ruperto Nola en 1525.
No es de extrañar que hubiera gentes de poco trabajo, a continuación se exponen ejemplos de diferentes peregrinos a lo largo del camino.
Falso peregrino aquel que explota la caridad de la gente con falsas historias de desgracias familiares, falsas enfermedades, todo esto para recibir lo que el camino daba en aquellos momentos como era alimentos y alojamientos, además de las limosnas que eran habituales. Guzmán de Alfarache cuya vida fue como una peregrinación en las ciudades Santas y demás, en el dice que su Maestro fue Micer Moscón "Príncipe de Poltronia", el cual le enseñó a fingir lepra, hacer llagas, hinchar una pierna, tullir un brazo, teñir el color del rostro, alterar todo el cuerpo y así como otros artilugios del arte de pedir para evitar que los dijesen que trabajasen.
Mesoneros que podemos decir de su fama, era una gremio que nunca fue bien mirado, pues ya desde la antigüedad aparecen en los escritos, como "caupones" (hosteleros, posaderos, taberneros) en la Roma pagana a referencias de San Jerónimo y San Gregorio de Nissa, en la epístola 2a y canon 24 del Concilio de Nicea, sobre hostelerías y peregrinos en Oriente.
El jurista Gregorio Lopes les llama "Homines rapaces et vulgares" en el siglo XVI, así como "Farsantes y Canallas", Baltasar Gracián.
Justo es reconocer que durante siglos la figura del Mesonero equivalía a "ladrón y trapisondista", así lo dice Eugenio de Salazar en sus Cartas "Si un día coméis en una venta donde el ventero cariacuchillado, experto en la seguida y en lo rapado, ahora cuadrillero de la Santa Hermandad, os vende gato por liebre, el macho por carnero, la cecina por rocín de vaca, y el vinagre aguado por vino puro etc." ya nos podemos imaginar lo que tenían que soportar todo aquellos que decidían hacer el camino, de algunas podían prescindir pero del mesonero no, ya que entonces no existían los "Super" y no tenían mas remedio que ir a parar a sus manos y ahí era donde si tenían suerte y caían en buenas manos recibían las atenciones que habían pagado, pero sino al mesonero solamente la faltaba el antifaz ya que de lo otro no te escapabas. Que duda cabe que su mala fama se la ganaron a pulso ya que en el ramo encontramos asesinos, alcahuetes, ladrones, falsarios, estafadores, y era gente que en la cual también abundaban los honrados, justo es reconocerlo pues esta fama no se extendía tanto como la otra y seguro que no pasaran a la historia como los otros.
Algunas quejas quedaron reflejadas al "Locus Sancti Jacobi", cuando mas alta es la posición del perjudicado mas airadas son sus quejas por los precios que tienen que pagar por los alimentos y alojamiento, así aparecen el noble Arnald von Harff, el flamenco Jean de Tournai.
Otra de las actividades que ejercía era la de intermediario en las compras y ventas, y no nos costará mucho imaginar cuales eran los resultados para el mesonero y para el peregrino.
En la carta del Santo Papa Calixto que sirve de prólogo al Codex, se recoge como divina inspiración el mandato de reprender "Los crímenes de los malos hospederos asentados en el camino del Apóstol", pues se pueden ver las argucias o tretas que tenían, como darles veneno para apoderarse de sus pertenencias, colocarle alguna pertenencia suya con el objeto de robarles luego. Esto no era exclusivo del Camino de Santiago ya que también era práctica habitual en los otros caminos. Aparecen ya en el año 1274 en Oviedo ordenanzas regulando ya sus actividades.
También aparecen en el Libro de los Fueros de Castilla, el Fuero Real y Las Partidas, dedican una ley completa con el título "como deuen ser puestos en recabdo los bienes de los romeros e de los peregrinos quando muren sin manda" precisamente tratando de evitar que se quedaran con las pertenencias de los peregrinos alegando falsas deudas, y haciendo que retrasaran el viaje los demás compañeros del muerto.
Los fraudes y abusos de los hospederos son anatematizados en el Codex Calixtinus, son múltiples las referencias que se hacen en la antigüedad en el año 1133 aparece en la "Historia Compostelana" coetánea del Codex en el aparece el acuerdo tomado entre los posaderos, monedores, cambias, así como los ciudadanos para ver los precios a cobrar por los alimentos o servicios. Pasados cien años nos cuenta López Ferreiro en su Historia de la Iglesia de Santiago que todo sigue igual a pesar de las sucesivas ordenanzas que van apareciendo con el objeto de que no ocurrían, en el intervienen Reyes como Alfonso IX (llamado el protector de los peregrinos) en 1226 recuerda a todos sus vasallos en las penas que podían incurrir si continuaban con sus argucias, otro Rey como Alfonso X el Sabio en un privilegio del 6 de noviembre de 1254 vuelve a insistir sobre la seguridad en las posadas, también aparece en el fuero Real, Partidas, etc. Es significativo que el Fuero de Estella, de 1164, en su parte II, bajo el epígrafe "De romípetas", lo dedique a regular el robo en las posadas, y lo haga de manera minuciosa:
"1. Si algún romero o mercader se hospedare en una casa y perdiere allí su equipaje, y dijere a su huésped o a su mujer o a sus hijos o hijas; "Tú tuviste mi equipaje y por eso eres ladrón y cómplice" y él responde: "no", debe jurar y justificarse éste por duelo (judicial); y si es vencido, devolverá lo robado por triplicado (sic) al dueño del equipaje, y pagara 60 sueldos al rey por el hurto, 60 sueldos por el duelo.
2. Item, de estos últimos 20 sueldos serán para el merino, otros 20 para el alcalde, y los otros 20 para el señor de la villa.
3. Empero, si no es vencido en el duelo, los romeros o mercaderes pagarán los 60 sueldos al señor de la villa.
4. Asimismo, si el hospedado hurtare bienes al dueño de la casa, debe responder por el juicio sobredicho.
5. Item, si por ventura el acusado no tuviere los bienes, y fuere vencido en el duelo, debe darse por ladrón paladinamente, con cuanto tiene de bienes muebles y raíces, con juramento de que no tiene más".
En el libro del fuero Viejo de Castilla se aplicó principalmente como Estatutos de la Ciudad de Burgos en el siglo XIII, en el se regulaba que si un huésped se quejaba al hospedero de que le había faltado algo, debía jurarlo por su viaje antes de abandonar aquella, pagaba el patrón, pero si presentaba la reclamación una vez había abandonado aquella el posadero se veía libre.
A causa de la cantidad de peregrinos o mendigos profesionales que apreciaron en el camino, en el Libro I del Codex Calixtinus es anatemizado en el celebérrimo sermón "Veneranda dies".
Estos peregrinos o mendigos aparecía en el camino sentados en enseñando sus miembros unos las piernas y otros sus brazos, teñidos estos con sangre de liebre, o escoriados con ceniza de la corteza del álamo blanco, aparentando gran dolor. Otros tiñen sus labios o sus mejillas de color negro, otros pintan sus manos y cara con unas bayas de los bosques para tener la apariencia de enfermos, otros a los cuales les han cortado la mano o pie por algún delito cometido, con sangre animal para aparentar haberlo perdido por enfermedad, a otros que se les sacaron los ojos por algún robo, etc.
Origen de los mendigos desnudos, según cuentan, un peregrino que iba en su nave se encontró con que le había desaparecido su bolsa que contenía cierta cantidad de joyas y dinero, intercedió a Santiago que si recuperaba sus bienes haría la peregrinación desnudo (año 1456), en ese momento otro peregrino encontró dentro de su bolsa la del otro peregrino, habiendo encontrado la bolsa hizo efectiva su promesa con lo que desnudo inició su peregrinación a Santiago.
Como vieron que era una forma de inducir a la caridad de la gente muchos de los "peregrinos", falsos, mendigos, pillos etc. Copiaron tal forma de conseguir que les dieran prenda (en aquel entonces tenían un gran valor) que inmediatamente vendían.
Vemos en testamentos que se hacían en el Hospital de Real de Santiago lo primero que dejan en legado o mandas es la ropa, ejemplo: María López (1565) vecina de Granada que la ropa que hubiera dejado en su casa es el único caudal que posee y manda.
De ver la gran importancia que tenía la ropa nos lo da que llega un momento en que los harapos o ropa vieja que se quemaba en el pilón al lago de la "Cruz de los Farrapos" (Compostela) se acuerda su venta (hay que imaginar el tipo de ropa dejada en tal lugar conociendo el valor que tenía).
Una forma de pedir es "andando a la cardobanera" Covarrubias lo define como "Andar en cueros es una de las flores que traen algunos bellacos que se hacen los pobres, los cuales es medio del invierno se salen desnudos por las calles habiendo forrado primero el estómago con muchos ajos y vino puro". Según nuestro refranero "Ajo y vino puro, pasa el puerto seguro" y "Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro".
Hay un hecho en el limosnero de los Reyes Católicos, en una de ellas hay anotado que dieron en el mismo Santiago a una mujer de Flandes desnuda "cuatro varas y dos tercias para una saya a cien maravedís las vara, hay anotado que "costó de fechurras dos Reales".
La Iglesia también endurecía sus penas a los ladrones del camino así en carta del año 1059 por el Papa Nicolás II, a los obispos de Galicia, Aquitania y Vasconia, para que excomulgasen a los ladrones que roben o hagan daño a los peregrinos, siendo refrendado en el Concilio de Letrán en 1123; como ejemplo el que aparece en el Libro de los Fueros de Castilla, en el cual se dice o comenta como ejemplo el ahorcamiento de Pedro; hijo del alcalde Johan el Grande, por robar el equipaje de unos alemanes peregrinos a Santiago.
Uno de los motivos por lo que padecían robos los peregrinos, era por ser portadores de limosnas que llevaban a Santiago como óbolo de ellos mismos, o por encargo de otras instituciones provenientes de testamentos.
Debido a todo esto había lugares donde se agrupaban para evitar precisamente los robos, como por ejemplo: Aguisgran, San Martín de Tours; Paris, La Magdalena de Vézelay, Notre Dame de Puy, Cluny o Sainte Trophime de Arles.
Una de las consecuencias son la fundación de hospitales en los sitios inhóspitos y abruptos para su ayuda, ejemplo: El Conde Adalard de Flandes, al regreso de su peregrinación (finales siglo XI) es asaltado por los ladrones en la montaña de Anbrac (Departamento de Auverón entre le Puy y Conques), debido a esto funda la Domerie, la cual será protegida por papas, reyes y nobles, y pasa a ser el Gran Hospital de Aubrac y en ella se oía cada noche la campana para orientación y guía de peregrinos perdidos en la noche.
Otros montes que eran feudo de los ladrones o bandidos son los Montes de Oca, y debido a ello San Juan Ortega fundó el monasterio, así como el albergue y hospital, con objeto de evitar que ocurrieran dichos robos se limpió el monte, se hicieron caminos, al mismo tiempo aparecieron los frailes o curas para que atendieran a los peregrinos.
También hubo otros lugares que ocurría lo mismo: Valdeladrones, Valle de los Ladrones, Monte Yrago, entre Valvanera y San Millán, en el vallecillo que se conoce como "Umbría de Fuente Ladrones".
El Rey Teobaldo II de Navarra fundó en 1269 entre Roncesvalles y Vizcarret el pueblo de El Espinal para evitar en esos páramos despoblados fuesen tan propicios para robar.
Nadie era libre de sufrir robos así lo cuenta el Papa Calixto II en el tercer párrafo de la carta que sirve de presentación al Códice que lleva su nombre, relata los avatares del Codex y como este es lo único que le quedó cuando lo asaltaron despojándole de todas sus pertenencias, estos mismos bandidos fueron los que se ensañaron en el trayecto Sahagún/ Burgos año 1117 aproximadamente.
La revuelta de Sahagún, los burgueses de Sahagún (consideramos burgueses a la gente que no eran campesinos, que eran recién llegados a la ciudad y se habían asentado en ella), de todas las nacionalidades de Europa, que habían acudido al socaire de la vitalidad del Monasterio Benedictino y las libertades y exenciones que existían en el camino, hasta que aparece en escena un abad francés famoso por su actitud despótica amparado en un fuero (no menos despótico), que los monjes habían puesto a la sanción (aprobación) de Alfonso VI en 1087, y por el cual, todo: moler el trigo, cocer el pan, vendimiar, trasladarse de la ciudad, vender tierras etc. En fin por todo, dependía de la voluntad del abad, este fuero difería bastante de los que había en esos momentos, incluso que con los del mismo Rey que favorecía los asentamientos en el camino. A dicha protesta se les unió el clero secular, y se transforma en revuelta, con el objetivo de "conseguir una mayor participación en la renta feudal", como consecuencia de ello aparecieron bandidos como aquel francés que abandona su oficio de peletero y recluta una cuadrilla, no obstante según cuentan las crónicas no le fue bien y se presentó a los burgueses para "pedirles gracia le diesen consejo como pudiese vivir", dichos consultados (que no eran tontos) fueron a visitar al abad para que hiciera cargo del antiguo peletero, y así poderse librarse de él ( haciéndole ver que eran patriotas), el Abad no quiso saber nada de él, y los que hacían un momento rogaban hacia un momento, reaccionan airadamente cometiendo mil tropelías de las que no se libra lo más sagrado, hasta las custodias llenas de reliquias de santos las trataron con manos sucias, los cálices, las reliquias de los santos y el madero de la cruz del Señor, sin reverencia ni devoción. Por si fuera poco, se une a la revuelta un salteador de altos vuelos, llamado Giraldo el Diablo, que pasa a capitanear esta contra los monjes, robando todo lo que encuentran así como muchos depósitos que de los nobles dentro del monasterio estaban en guarda.
Como toda revuelta no justificada, la noticia de que el rey iba a tomar acciones y así como que el Papa Pascual II en el 1116 los iba a excomulgar fue el fin de ésta.
A pesar de que las penas establecidas para los robos en el camino fueron extremadamente duras (la mayoría de las veces se llegaba al ahorcamiento) estos continuaron debido en la mayor parte porque era muy fácil el vender esos productos conseguidos de manera ilegal; para ello en el derecho navarro del camino francés; como así mismo, en el Libro de los Fueros de Castilla, que recoge el derecho de tierras de Burgos, dice que si el peregrino quiere vender o desprenderse de alguna de sus pertenencias debía de presentar al comprador el fiador (autor) que exigían las leyes del país, para dar fe de que era de su propiedad. Esto producía muchos problemas a los peregrinos o comerciantes que procedían de lejos. Por esto el Fuero de Estella del 1164 resuelve ambos casos de la siguiente manera bastaba presentar testigos de que la había comprado y llevaba esportilla y bordón (cum spera et baculo), así también lo recoge o dispone el Libro de los Fueros de Castilla, dando fe de que la palabra del peregrino estando en el camino siempre que lo jurase. No siempre esto se llevó a la realidad, duró mientras no aparecieron en el camino los falsos peregrinos. Y a partir del Siglo XIV que empezaron a desconfiar de los que usaban bordón, llegando a pagar justos por pecadores. Parece ser que los que adquirieron fama fueron los ingleses, pues en 1219 ya se tienen noticias de un arresto y ahorcamiento de un ingles, Drocón de Meldis preboste de Estella anduvo persiguiendo a Johan de Londres que había robado en esa villa a unos peregrinos mientras dormían en el hospicio de Domingo, llamado el Gallego. En 1319 también le llegan quejas al Merino de Sangüesa, Odin de Ferry, que unos ingleses recorrían los caminos como romeros, y por la noche en las posadas los robaban, esperó a que volvieran de Santiago para prenderlos en Pamplona y ahorcarlos en Villaba. En 1337 fue juzgado y ahorcado Thomás de Londres por el robo a un peregrino. Otra de las tretas usadas era que se les daba a beber un brebaje que los dormía para poderles robar impunemente.
Un conocido ladrón era Marín de Castro, natural de Castilla que fue capturado en Cantabria y siguió la misma suerte que los otros y fue ahorcado.
En el libro de los Fueros de Castilla se cuenta la historia de Andrés, hijo de Arnalte, "el Tafur", robó el dinero así como el equipaje de un peregrino. Siendo capturado y preso, confesó que se lo había mandado o instigado su hermano el abad D. Esteban de San Pedro, viéndose descubierto se refugió en el sagrado de la iglesia de San Pedro, devolviendo al peregrino su dinero. Andrés siendo ya reincidente no tuvo la piedad que tuvieron con su hermano y fue ahorcado, el obispo Don Mauricio, de ascendencia inglesa, rigió durante 25 años como primer obispo de la nueva catedral gótica de Burgos, lo sucedido no debió gustarle mucho ya que le privó de oficio y de beneficio, solo cuando dicho abad hubo hecho dos peregrinaciones a Roma y a pesar de esto tuvieron que pasar cuatro años y muchos ruegos de gente buena para que dicho obispo le perdonara.
Llega el momento en que los ladrones deciden adoptar el hábito de peregrino con sus atributos bordón y concha, pues era un pasaporte en cualquier sitio y al mismo tiempo se ganaban la confianza de los peregrinos al caminar junto a ellos, tanto se dio que algunos escritores de dicha época dice que la peregrinación se está convirtiendo en refugio de vagos, gallofos y belitres, como ejemplo: como el hierro del bordón sirvió al peregrino genovés Bartholomeus "Cassanu" para descerrajar en la noche del 11 de abril del 1586 la puerta de la iglesia de Zarauz, robando diversos objetos que escondió debajo de un tejado de una casa abandonada, continuó su peregrinación y en Salas (Asturias) volvió a repetir la historia robando diversos objetos siendo pillado con las manos en la masa, juzgado declaró bajo un sutil interrogatorio también su hazaña de Zarauz, siendo ahorcado y descuartizado según la sentencia dictada.
En Francia, los portadores de conchas se les denominaba como "coquillards" algo referente a como les llamaban en España que se les llamaban "Bordoneros", se usan algo común a todos los peregrinos. Pero según cuentan las historias eran más osados o profesionales los franceses, estos roban y matan sin pensárselo no así los españoles que se dedicaban al robo.
Los "coquillards" se situaban en la salida de los pueblos muy de mañana y se ponían a gritar "Deus, adiuva, Sancte Jacobe, Deus, adiuva, Sancte Jacobe" esto estaba muy extendido en los peregrinos con objeto de conseguir compañía ya que era peligroso caminar sólo, y cuando conseguían atraerse a algún peregrino lo acompañaban hasta el lugar donde estaban el resto de compañeros siendo el peregrino robado y posiblemente muerto.
Dicha organización se le llama "La Corte de los Milagros", Barret y Gurgand nos cuentan un poco como era su organización. En el siglo XIV en Bourgogue hay una banda como de unos quinientos individuos, se organizan de la siguiente manera: Los neófitos son los aprendices, luego pasan a maestros y se convierten en Largos mientras que uno de ellos es el "Rey de la Concha". Luego cada uno tiene su especialidad el vendimiador es quién corta las bolsas, el beffleur es quien hace trampas en los juegos de azahar; el blanccoulon es quien asalta a los comerciantes en las posadas, el remitente es el matón. En su lenguaje: La horca es la viuda que estrangula a los maridos que lleva el celestino, o sea el verdugo.
Uno de los mayores enemigos que tuvo el peregrino fue el de "Portzgueros" (paso de puentes) y barqueros ya que se dedicaron al expolio de todos los que iban a Santiago, desde cuadriplicar el precio, hasta exigirlo por medios violentos, siendo este el único paso que había uno puede comprender dicha situación y más si tenemos en cuenta que dichos tributos eran compartidos por los señores feudales del momento, debido a esto los Santos San Domingo de la Calzada, San Juan Ortega y San Jesús construyeron puentes en el camino precisamente para evitar dichos abusos, así también contribuyeron a paliar estos Alfonso VI de Castilla y León, Sancho Ramírez en Navarra y Aragón.
No cabe duda de que era uno de los mayores inconvenientes que encontraban en su largo caminar a Santiago, eso dice del dinero que debían de llevar con ellos ya que el paso de un puente o río les cobraban desde dos maravedís hasta ocho, también debían pagar por las riquezas que portaban encima total que eso sumado a la cantidad de dominios por los cuales debían de pasar uno ya se puede ir haciendo cuentas de su pago.
Debido a estos abusos aparecieron las exenciones a los peregrinos dados por el Rey Alfonso VI, también en el primer Concilio Lateranense (1123) presidido por el Papa Calixto II condena con la privación de la comunión cristiana a todo aquel que despojase aun peregrino o le robase en el cobro de tributos o portazgos.
Otros enemigos de los peregrinos eran los cambistas o banqueros ya que una peregrinación podría necesitar cambiar entre siete u ocho veces las monedas que por ejemplo podían traer los peregrinos salidos de Francia o Italia.
Según el Anónimo de Florencia debían realizar entre cuatro o seis cambios de moneda, ejemplos: Florines de Florencia, Bolonia, Ferrara, monedas del ducado de Milán, del papado, etc. siendo la mejor moneda para el camino los reales de cuatro.
Cuenta también el Anónimo Inglés y pone como ejemplo el camino de Tolosa a Santiago la cantidad de monedas que había o circulaban en el camino, así como las diferencias de cambio entre ellas, ya que circulaban monedas francesas, navarras, castellanas, coronas, maravedís, reales, ducados, escudos, festons, ardis de la espada (apenas tenían valor), visto esto no es difícil imaginarse los abusos de los cambistas o banqueros, Aymérico Picaud dice en su escrito: ¿ Que podemos decir de los falsos banqueros a los que el vulgo les llama cambistas? Si las monedas del peregrino valen más que las del banquero seguro que las cambiara por el mismo valor o poco más, mas bien si las suyas valen igual no hay duda de que se les cambiara como si valiesen más, si una marca de plata pura vale treinta sueldos, el cambista no le dará más de veinte.
No digamos de las trampas de los cambistas en el peso ya que usa distintos pesos según su conveniencia (tiene pesas grandes para comprar y pequeñas para vender).
Asimismo venden lo dorado como si fuera oro, dándole oro y plata no contrastada o sin marca.
No deja indiferente la sentencia final de Aymérico Picaud: Os habéis engañado con vuestras mismas trampas. Pues vuestras propias obras os llevan a los infiernos, con la misma medida con que hayáis medido se os medirá a vosotros. Pero sobre peso, marca sobre marca, libra sobre libra, están en vuestra mesa: Oíd lo que os dice cierto Sabio: "Peso y peso, medida y medida, uno y otro abomina a Dios "Pues vuestras mesas en otro tiempo el señor derribó en el templo, como esta escrito en el Evangelio: "La mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas tiró por el suelo ". "Es sabido por todo o mundo, logo acudirán tantas genes que era milagro; e daban sendos (dinerios) e escmolas auos crgos; e traigan tantos dinerillos de plata e de ouro que non eran consoscidos. E moitos malditos homes mataba e roubaban as romeiros asi nancidades como fora de edella" (Preámbulo del Libro de la Cofradía de cambiadores, hacia el 1300).
Como también se producían muchos fraudes con relación a las conchas o vieiras el arzobispo Don Pedro Suárez, dictó las ordenes oportunas para que fueran unas tiendas determinadas las autorizadas para su venta, estando también controlados los que las vendían, aunque más tarde quiso que las conchas solamente lo gestionase la Iglesia encontrándose con la oposición de los antes citados, llegando a un acuerdo que terminó en el veintiocho por ciento para la Iglesia y el resto para los demás.
Enterándose que en el camino se expedían falsas conchas o vieiras, obtienen del Papa Inocencio III que el 18 de junio de 1207, dirija Letras Apostólicas a todos los obispos de España y Gascuña, encargándoles, bajo pena de excomunión, impidiesen la venta y fabricación de dichas conchas "Adulterina insignia beati Jacobi que conchae dicuntur in animarum suarum periculum cudere non verentur" También esto lo corrobora Gregorio IX en 1228.
Aparte de los peregrinos que viajaban por el camino para cumplir su promesa no podemos olvidar lo que Pablo Arribas nos describe en su trabajo lo cual paso a describirlo: (Una desordenada, chillona, ruidosa, sucia, alegre, pendenciera compañía de pícaros, giróvagos, gallofos, tunantes, gitanos, adivinos, nigromantes, pseudos alquimistas, bribones, trotamundos, belitres, bordoneros, coquillards, buhoneros merodeadores, saltimbanquis, embaucadores, vagabundos disfrazados de peregrinos, volatineros, holgazanes, farsantes, truhanes con llagas falsas, mendigos profesionales, falsos tullidos, parejas amancebadas, charlatanes, mimos, histriones, prestidigitadores, bufones, salteadores, comediantes, bailarinas, contorsionistas, prostitutas, estafadores, predicadores ambulantes, desertores, fanfarrones, pobres vergonzantes, frailes girovagos, goliardos, clericivagantes, hidalgos venidos a menos, desheredados, ermitaños, etc., visto lo anterior descrito uno se da cuenta de que el pobre peregrino (auténtico) era la parte más insignificantes del camino que se podía encontrar en él.
Una vez descrito todo lo que se podía encontrar en el camino pasamos a ver unos pocos personajes de los que hubo en el camino.
Pícaro peregrino, también llamado gallofo, bordonero o "coquillard", bribones, trotamundos, todo lo que eran lo podíamos describir como: carencia de honor, pobreza, astucia e ingenio para acallar el hambre. Es hombre que se mueve a lo largo del camino, vive de las limosnas que recibe, esto ya se dice en el Liber Sancti Jacobi "el peregrino que se mueve con dinero en el camino de los santos se excluye del reino de los peregrinos verdaderos", siguiendo con esta premisa, añadida por los pocos impedimentos que había para circular por el camino favorecido por los Reyes, añadido a ello los hábitos que usa el peregrino todo esto sirve para que el pícaro peregrino van a permitir que abunden en el camino, debido a ello durante el reinado de Juan II empiezan a penetrar también los gitanos, también empezaron a aparecer los peregrinos mercaderes, falsos penitenciarios, vendedores de bulas y reliquias.
Una de las características por el cual se distingue el pícaro es su movilidad, y en esto qué mejor que el camino, el objeto de dicha movilidad no es otra que el encubrimiento de sus fechorías pasa mas desapercibido, se esconde en el anonimato de la masa o gran ciudad, ya que no se puede estar timando siempre a la misma gente.
A los pícaros otra característica común es el apego que tienen a la libertad tanto de movimientos como de ataduras sentimentales.
Otro factor que los atrajo fue que el camino estaba jalonado de instituciones caritativas, en el pícaro el hambre era algo que le acompaña en su vida, esto era acallado con la sopa caliente, pan, vino, algún extraordinario no infrecuente y lecho gratis, amén de limosnas que se prodigaban en la calzada santiaguesa.
La palabra pícaro aparece como "Pícaro de Cozina" en el libro de Guisados, Manjares y Potajes de Ruperto Nola en 1525.
No es de extrañar que hubiera gentes de poco trabajo, a continuación se exponen ejemplos de diferentes peregrinos a lo largo del camino.
Falso peregrino aquel que explota la caridad de la gente con falsas historias de desgracias familiares, falsas enfermedades, todo esto para recibir lo que el camino daba en aquellos momentos como era alimentos y alojamientos, además de las limosnas que eran habituales. Guzmán de Alfarache cuya vida fue como una peregrinación en las ciudades Santas y demás, en el dice que su Maestro fue Micer Moscón "Príncipe de Poltronia", el cual le enseñó a fingir lepra, hacer llagas, hinchar una pierna, tullir un brazo, teñir el color del rostro, alterar todo el cuerpo y así como otros artilugios del arte de pedir para evitar que los dijesen que trabajasen.
Mesoneros que podemos decir de su fama, era una gremio que nunca fue bien mirado, pues ya desde la antigüedad aparecen en los escritos, como "caupones" (hosteleros, posaderos, taberneros) en la Roma pagana a referencias de San Jerónimo y San Gregorio de Nissa, en la epístola 2a y canon 24 del Concilio de Nicea, sobre hostelerías y peregrinos en Oriente.
El jurista Gregorio Lopes les llama "Homines rapaces et vulgares" en el siglo XVI, así como "Farsantes y Canallas", Baltasar Gracián.
Justo es reconocer que durante siglos la figura del Mesonero equivalía a "ladrón y trapisondista", así lo dice Eugenio de Salazar en sus Cartas "Si un día coméis en una venta donde el ventero cariacuchillado, experto en la seguida y en lo rapado, ahora cuadrillero de la Santa Hermandad, os vende gato por liebre, el macho por carnero, la cecina por rocín de vaca, y el vinagre aguado por vino puro etc." ya nos podemos imaginar lo que tenían que soportar todo aquellos que decidían hacer el camino, de algunas podían prescindir pero del mesonero no, ya que entonces no existían los "Super" y no tenían mas remedio que ir a parar a sus manos y ahí era donde si tenían suerte y caían en buenas manos recibían las atenciones que habían pagado, pero sino al mesonero solamente la faltaba el antifaz ya que de lo otro no te escapabas. Que duda cabe que su mala fama se la ganaron a pulso ya que en el ramo encontramos asesinos, alcahuetes, ladrones, falsarios, estafadores, y era gente que en la cual también abundaban los honrados, justo es reconocerlo pues esta fama no se extendía tanto como la otra y seguro que no pasaran a la historia como los otros.
Algunas quejas quedaron reflejadas al "Locus Sancti Jacobi", cuando mas alta es la posición del perjudicado mas airadas son sus quejas por los precios que tienen que pagar por los alimentos y alojamiento, así aparecen el noble Arnald von Harff, el flamenco Jean de Tournai.
Otra de las actividades que ejercía era la de intermediario en las compras y ventas, y no nos costará mucho imaginar cuales eran los resultados para el mesonero y para el peregrino.
En la carta del Santo Papa Calixto que sirve de prólogo al Codex, se recoge como divina inspiración el mandato de reprender "Los crímenes de los malos hospederos asentados en el camino del Apóstol", pues se pueden ver las argucias o tretas que tenían, como darles veneno para apoderarse de sus pertenencias, colocarle alguna pertenencia suya con el objeto de robarles luego. Esto no era exclusivo del Camino de Santiago ya que también era práctica habitual en los otros caminos. Aparecen ya en el año 1274 en Oviedo ordenanzas regulando ya sus actividades.
También aparecen en el Libro de los Fueros de Castilla, el Fuero Real y Las Partidas, dedican una ley completa con el título "como deuen ser puestos en recabdo los bienes de los romeros e de los peregrinos quando muren sin manda" precisamente tratando de evitar que se quedaran con las pertenencias de los peregrinos alegando falsas deudas, y haciendo que retrasaran el viaje los demás compañeros del muerto.
Los fraudes y abusos de los hospederos son anatematizados en el Codex Calixtinus, son múltiples las referencias que se hacen en la antigüedad en el año 1133 aparece en la "Historia Compostelana" coetánea del Codex en el aparece el acuerdo tomado entre los posaderos, monedores, cambias, así como los ciudadanos para ver los precios a cobrar por los alimentos o servicios. Pasados cien años nos cuenta López Ferreiro en su Historia de la Iglesia de Santiago que todo sigue igual a pesar de las sucesivas ordenanzas que van apareciendo con el objeto de que no ocurrían, en el intervienen Reyes como Alfonso IX (llamado el protector de los peregrinos) en 1226 recuerda a todos sus vasallos en las penas que podían incurrir si continuaban con sus argucias, otro Rey como Alfonso X el Sabio en un privilegio del 6 de noviembre de 1254 vuelve a insistir sobre la seguridad en las posadas, también aparece en el fuero Real, Partidas, etc. Es significativo que el Fuero de Estella, de 1164, en su parte II, bajo el epígrafe "De romípetas", lo dedique a regular el robo en las posadas, y lo haga de manera minuciosa:
"1. Si algún romero o mercader se hospedare en una casa y perdiere allí su equipaje, y dijere a su huésped o a su mujer o a sus hijos o hijas; "Tú tuviste mi equipaje y por eso eres ladrón y cómplice" y él responde: "no", debe jurar y justificarse éste por duelo (judicial); y si es vencido, devolverá lo robado por triplicado (sic) al dueño del equipaje, y pagara 60 sueldos al rey por el hurto, 60 sueldos por el duelo.
2. Item, de estos últimos 20 sueldos serán para el merino, otros 20 para el alcalde, y los otros 20 para el señor de la villa.
3. Empero, si no es vencido en el duelo, los romeros o mercaderes pagarán los 60 sueldos al señor de la villa.
4. Asimismo, si el hospedado hurtare bienes al dueño de la casa, debe responder por el juicio sobredicho.
5. Item, si por ventura el acusado no tuviere los bienes, y fuere vencido en el duelo, debe darse por ladrón paladinamente, con cuanto tiene de bienes muebles y raíces, con juramento de que no tiene más".
En el libro del fuero Viejo de Castilla se aplicó principalmente como Estatutos de la Ciudad de Burgos en el siglo XIII, en el se regulaba que si un huésped se quejaba al hospedero de que le había faltado algo, debía jurarlo por su viaje antes de abandonar aquella, pagaba el patrón, pero si presentaba la reclamación una vez había abandonado aquella el posadero se veía libre.
A causa de la cantidad de peregrinos o mendigos profesionales que apreciaron en el camino, en el Libro I del Codex Calixtinus es anatemizado en el celebérrimo sermón "Veneranda dies".
Estos peregrinos o mendigos aparecía en el camino sentados en enseñando sus miembros unos las piernas y otros sus brazos, teñidos estos con sangre de liebre, o escoriados con ceniza de la corteza del álamo blanco, aparentando gran dolor. Otros tiñen sus labios o sus mejillas de color negro, otros pintan sus manos y cara con unas bayas de los bosques para tener la apariencia de enfermos, otros a los cuales les han cortado la mano o pie por algún delito cometido, con sangre animal para aparentar haberlo perdido por enfermedad, a otros que se les sacaron los ojos por algún robo, etc.
Origen de los mendigos desnudos, según cuentan, un peregrino que iba en su nave se encontró con que le había desaparecido su bolsa que contenía cierta cantidad de joyas y dinero, intercedió a Santiago que si recuperaba sus bienes haría la peregrinación desnudo (año 1456), en ese momento otro peregrino encontró dentro de su bolsa la del otro peregrino, habiendo encontrado la bolsa hizo efectiva su promesa con lo que desnudo inició su peregrinación a Santiago.
Como vieron que era una forma de inducir a la caridad de la gente muchos de los "peregrinos", falsos, mendigos, pillos etc. Copiaron tal forma de conseguir que les dieran prenda (en aquel entonces tenían un gran valor) que inmediatamente vendían.
Vemos en testamentos que se hacían en el Hospital de Real de Santiago lo primero que dejan en legado o mandas es la ropa, ejemplo: María López (1565) vecina de Granada que la ropa que hubiera dejado en su casa es el único caudal que posee y manda.
De ver la gran importancia que tenía la ropa nos lo da que llega un momento en que los harapos o ropa vieja que se quemaba en el pilón al lago de la "Cruz de los Farrapos" (Compostela) se acuerda su venta (hay que imaginar el tipo de ropa dejada en tal lugar conociendo el valor que tenía).
Una forma de pedir es "andando a la cardobanera" Covarrubias lo define como "Andar en cueros es una de las flores que traen algunos bellacos que se hacen los pobres, los cuales es medio del invierno se salen desnudos por las calles habiendo forrado primero el estómago con muchos ajos y vino puro". Según nuestro refranero "Ajo y vino puro, pasa el puerto seguro" y "Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro".
Hay un hecho en el limosnero de los Reyes Católicos, en una de ellas hay anotado que dieron en el mismo Santiago a una mujer de Flandes desnuda "cuatro varas y dos tercias para una saya a cien maravedís las vara, hay anotado que "costó de fechurras dos Reales".
Fuente: Pilar Escuder Mollón.
2
El profeta Daniel sonríe desde el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela.
Rostro pícaro, sonrisa afable, contagiosa. Esa es la faz que presenta la hermosa talla en piedra del profeta Daniel, ubicada en el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela.
Dice la leyenda que su sonrisa se debe a la contemplación de otra talla que se encuentra frente a él. Se trata de una mujer de pechos voluptuosos. Para unos se trata de la reina de Saba, para otros es Esther. Una tercera versión identifica esa figura con el ángel de Reims. Sin embargo, una cuarta hipótesis, más ortodoxa, explica la sonrisa en la alegría que le produce anunciar la llegada del Señor.
Daniel, el profeta, Danieliño, como le llaman los gallegos, se ha convertido así en la única escultura del románico con una sonrisa pícara. Junto a él se encuentran los Profetas Moisés, Isaías y Jeremías.
La franca sonrisa que dirige Danieliño a la mujer que se encuentra enfrente ruboriza las mejillas de la fémina. Ese rubor se debe a los restos de la antigua policromía que cubría cada una de las figuras esculpidas. Actualmente sólo quedan algunos vestigios de aquella pintura.
Según la creencia popular, hecha leyenda, el pueblo gallego, para protestar por la decisión del obispo, decidió dar a algunos de sus quesos la forma de tetilla que tienen actualmente. Así restituían a la escultura femenina los atributos perdidos. Desde entonces los quesos de tetilla son una seña más de identidad en Galicia y los mutilados pechos de la reina, una leyenda que se cuenta a los visitantes.
La talla en piedra que sonríe:
Rostro pícaro, sonrisa afable, contagiosa. Esa es la faz que presenta la hermosa talla en piedra del profeta Daniel, ubicada en el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela.
Dice la leyenda que su sonrisa se debe a la contemplación de otra talla que se encuentra frente a él. Se trata de una mujer de pechos voluptuosos. Para unos se trata de la reina de Saba, para otros es Esther. Una tercera versión identifica esa figura con el ángel de Reims. Sin embargo, una cuarta hipótesis, más ortodoxa, explica la sonrisa en la alegría que le produce anunciar la llegada del Señor.
Daniel, el profeta, Danieliño, como le llaman los gallegos, se ha convertido así en la única escultura del románico con una sonrisa pícara. Junto a él se encuentran los Profetas Moisés, Isaías y Jeremías.
La franca sonrisa que dirige Danieliño a la mujer que se encuentra enfrente ruboriza las mejillas de la fémina. Ese rubor se debe a los restos de la antigua policromía que cubría cada una de las figuras esculpidas. Actualmente sólo quedan algunos vestigios de aquella pintura.
Quesos de tetilla:
Se cuenta también que las autoridades eclesiásticas, escandalizadas por las generosas formas de la mujer y por la pícara mirada de Daniel, ordenaron reducir el tamaño de sus pechos. La Iglesia desmochó las curvas de matrona para evitar la tentación al profeta y de los visitantes del templo compostelano.Según la creencia popular, hecha leyenda, el pueblo gallego, para protestar por la decisión del obispo, decidió dar a algunos de sus quesos la forma de tetilla que tienen actualmente. Así restituían a la escultura femenina los atributos perdidos. Desde entonces los quesos de tetilla son una seña más de identidad en Galicia y los mutilados pechos de la reina, una leyenda que se cuenta a los visitantes.
Fuente:Buen peregrino.
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Desde unos días antes de la festividad del Apóstol Santiago,
su busto que preside el altar mayor de la Catedral de Santiago tiene instalado un dispositivo electrónico que cuenta los ‘abrazos’ que recibe a lo largo de cada jornada por parte de feligresía, peregrinos y visitantes. Según informa el cabildo, en los días previos a la festividad la media diaria estaba en unos 4.500 abrazos, disparándose los días 24 y 25 de julio.
Un contador de abrazos:
Fuente: Catedral de Santiago de Compostela.
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Atuendo tradicional:
Capa:
Resultaba indispensable porque protegía del frío, frecuente hasta en
tiempo de verano en unos itinerarios que cruzaban tierras en muchos casos de
clima oceánico y continental. Era necesaria, además, para protegerse de las
bajas temperaturas nocturnas durante las horas de sueño.
Se considera que la capa
era ya utilizada por los peregrinos europeos que empezaron a llegar
a Santiago de manera regular en el siglo XI. Y está constatado su uso
en el siglo XII. De esta época es el Codex Calixtinus que en el libro
I señala que los peregrinos que regresaban del sepulcro de Santiago cosían
en sus capas las conchas de vieira, como símbolo de la peregrinación, y
marchaban con ellas muy alegres.
La capa casi siempre
incluía capucha, sobre todo durante la Alta Edad Media. Después de este período
tuvo gran éxito el uso del sombrero de ala ancha, para la protección
de la cabeza, y de la esclavina, sobre la parte superior de la capa, para
una mejor protección de los hombros.
Esto hizo de la capucha un
elemento menos decisivo, aunque se siguió usando. La capa era casi siempre de
tela y no acostumbraba a ser muy larga, ya que de serlo dificultaría el
caminar, al tiempo que aumentaba el peso.
Perduró el uso de la capa
por los peregrinos hasta ya avanzado el siglo XIX, cuando concluye
la peregrinación histórica. Hay quien se refiere a esta prenda como
túnica, debido quizá a que en determinadas representaciones artísticas de
peregrinos y sobre todo en las que aparece Santiago como tal, así se
muestra, al ofrecer mayor prestancia. En la vida diaria, sin embargo, la túnica
presentaría más inconvenientes que ventajas.
El canónigo
compostelano Jesús Precedo señala que la capa simboliza el cambio que
busca en la peregrinación quien la emprende. Hoy esta prenda tradicional
de paño -habitualmente de tono pardo-, se utiliza sólo como reclamo turístico,
como souvenir o, en algún caso, como reminiscencia y símbolo
histórico de la peregrinación -al igual que el bordón,
la calabaza y la concha- en actos festivos y protocolarios con
vinculación jacobea organizados por distintas entidades y asociaciones. También
la utiliza de forma muy ocasional algún peregrino que desea
experimentar el Camino vestido a la usanza histórica.
Esclavina:
Penda de abrigo colocada
sobre los hombros.
Se trata de uno de los elementos externos
característicos del atuendo del peregrino histórico. Surgió en la
Baja Edad Media y tenía como objetivo reforzar la protección de los hombros y
el tórax frente a las dificultades del clima. El Diccionario de la lengua
española, relacionándola sobre todo con su uso como prenda propia de los
peregrinos, la define así: “Vestidura de cuero o tela, que se ponen al cuello y
sobre los hombros quienes van de romería”.
Las medidas de la
esclavina acostumbraban a ser cortas. Iba habitualmente sobrepuesta sobre
una a la que amparaba de la lluvia y de la nieve. Previsiblemente este
nombre llegó al idioma español a través del francés antiguo, en el
que se conocía como clavain una prenda semejante que pasó a formar
parte del atuendo de los peregrinos franceses medievales. Se utilizó hasta bien
entrado el siglo XIX.
En el presente
algún peregrino recalcitrante la ha recuperado, junto con
la capa de fieltro, en alguna peregrinación. La esclavina más
famosa del mundo jacobeo, sin embargo, no la ha portado ningún
peregrino al uso. Es la que cubre los hombros de la escultura
del Santiago del abrazo del camarín del altar mayor de la catedral
compostelana. Tuvo esta imagen una primera esclavina que fue retirada, muy
gastada, en 1704, momento en el que se colocó otra de plata mejicana y piedras
preciosas donada por el arzobispo Antonio Monroy. Las piedras fueron
sustituidas progresivamente por otras semipreciosas, ya que las originales se
perdieron e incluso en algún caso llegaron a ser robadas -o a intentarlo- a
dentelladas, como se puede observar en esta pieza, retirada en octubre del año
2003 para sustituirla por la actual. Tras haber sido la depositaria de millones
de abrazos durante trescientos años, se muestra desde mediados de 2004 en
el Museo de la Catedral de Santiago.
La esclavina actual fue
colocada en mayo de 2004 para hacerla coincidir con el primer año santo
compostelano del tercer milenio. Obra del artista compostelano Fernando Mayer,
pesa casi cuarenta kilos, está realizada en plata y es mucho más maciza que la
de 1704, para que resista mejor los continuos abrazos que todos los días recibe
de peregrinos y devotos de las más diversas procedencias. En lo demás, son casi
idénticas. Se le incorporaron varias decenas de piedras semipreciosas
engastadas con un refuerzo especial para evitar su hurto por los visitantes
amantes en exceso de los recuerdos piadosos.
Como curiosidad histórica
quedó la esclavina de oro que en la segunda mitad del siglo XVIII le regaló al
Apóstol el rico arzobispo compostelano Bartolomé Rajoy. Las crónicas dicen que
contaba con cuatrocientas piedras preciosas. Desapareció para siempre a
principios del siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia, contienda a
cuyos efectos se han atribuido -con razón o sin ella- otras desgracias sufridas
por el patrimonio jacobeo compostelano.
Sombrero:
Fue a finales de la Edad
Media cuando se empezó a generalizar su uso. Era habitualmente de ala ancha y a
veces se acompañaba con una capucha. Lo usaban tanto hombres como mujeres. A
partir del siglo XV, el ala del sombrero se hizo aún más grande y adquirió un
diseño próximo a los de fieltro de tono marrón que hoy se venden como souvenirs.
Sometido a las variaciones
periódicas de las modas y de los materiales usados para su realización, cumplía
una función tanto de protección del sol como de la lluvia. Era, en fin, una
prenda indispensable, que se acostumbra a adornar con una o varias conchas de
vieira, tanto naturales como bordadas, que identificaba más que cualquier otro
símbolo a los peregrinos jacobeos. En algún caso se combinaba el adorno de
vieiras con el de minúsculos bordones, como se observa en algunos sombreros
conservados en museos europeos, como el de un peregrino alemán del siglo
XVI. El Codex Calixtinus (s. XII) no presta atención al sombrero ni a
otras partes de la vestimenta, al contrario de lo que hace con los elementos
más simbólicos -bordón, zurrón, venera-.
El atuendo de la peregrinación,
tras el regreso, pasaba a tener un poder simbólico de primer orden para los
peregrinos más devotos. Para la gran mayoría de ellos era el único viaje de
su vida. Y era un viaje del espíritu. Es también después del medievo
cuando surge la costumbre de doblar hacia arriba la parte delantera del
sombrero para situar en ella, bien visible, una o dos conchas de vieira.
Los peregrinos
contemporáneos, lógicamente, prefieren usar gorra o sombreros actuales, más
prácticos, y pocas veces adornados con la identificadora concha de los tiempos
históricos de la peregrinación.
Calzado:
Los textos históricos de
contenido jacobeo apenas ofrecen datos sobre el calzado de los peregrinos.
La mayor parte de los
peregrinos medievales viajaban descalzos. Si hemos de hacer caso a la
iconografía, la sandalia era el calzado más común, sobre todo durante el
medievo. Pese a las tremendas dificultades de caminar descalzos, el Codex
Calixtinus lo recomienda en el siglo XII como vía de perfeccionamiento.
“Los apóstoles fueron peregrinos, pues el Señor los envió sin dinero ni
calzado”, se advierte en el libro I. A partir del siglo XV todo indica que el
calzado se perfeccionó, aparecieron los botines y el número de peregrinos sin
algún tipo de zapato disminuyó de forma drástica.
Hay noticias de la
existencia de zapateros a lo largo del Camino de Santiago que
centraban parte de su actividad en la atención a los peregrinos. Seguramente se
dedicarían a atender a los de mayores recursos, y ya avanzada la Edad Media. En Astorga (Camino
Francés) el gremio de zapateros arreglaba gratis el calzado a los peregrinos.
Era frecuente que los artesanos que a lo largo del Camino se
dedicaban a herrar caballerías, prestasen atención al calzado.
La precariedad del pasado
contrasta con la sofisticación actual. Casi ningún peregrino inicia
la ruta sin contar con botas especiales para la marcha.
Zurrón:
Durante la Edad Media y en
los siglos siguientes el zurrón era, junto con el bordón, el elemento más
característico de la indumentaria del peregrino, como bien se encarga de
resaltar el Codex Calixtinus (S.XII), que lo cita en latín como pera/perarum.
Destaca también el Calixtinus el nombre que le daban italianos -scarsellam-,
provenzales -sportam- y franceses -ysquirpam-.
A lo largo de los siglos
también se ha citado con otros nombres, derivados en parte de los señalados:
esportilla, hoy en desuso, pero con notable presencia en el medievo; escarcela,
derivado del italiano scarsella; bolso o bolsa; morral -así aparece citado
en la traducción al español del Codex Calixtinus-, etc.
Aquí optamos por el
vocablo ‘zurrón’ porque de todas las definiciones del Diccionario de
lengua española (Real Academia Española, 2001) consideramos que es la más
ajustada -o la menos desajustada- a la forma, material y objetivos del este
elemento esencial de la indumentaria del peregrino antiguo. En su
segunda aceptación, el citado diccionario define el zurrón como “bolsa de
cuero”, y siempre se daba esta característica, en tanto que el morral lo
considera un “saco […] colgado por lo común a la espalda”, algo que no se
ajusta a su tamaño y forma habitual. El término ‘escarcela’, que el diccionario
considera “una especie de bolsa que pendía de la cintura”, se aproxima más a
realidad -se refiere a ella como algo pretérito, por ejemplo-, pero no la
completa. Además, es de muy escasa tradición en el español con
este sentido.
El zurrón tenía forma rectangular
o trapezoidal -más moderna- y era de pequeñas dimensiones. Se sujetaba al
tronco con una larga correa de cuero dispuesta en bandolera y se adornaba con
una o varias conchas de vieira.
La relevancia que el
zurrón tenía para el peregrino queda patente en las detalladas
referencias que a él hace el Calixtinus en el sermón Veneranda
dies (libro I). Este texto se detiene en ofrecer las características que
debe tener el zurrón: un saquito estrecho de piel de bestia, siempre abierto
por la boca y sin ligaduras. Sobrecoge comprobar las funciones simbólicas que
le concede: “Que sea un saquito estrecho significa que el peregrino,
confiado en el Señor, debe llevar consigo una pequeña y módica despensa. El que
sea de cuero de una bestia muerta -continúa el Veneranda- significa que el
peregrino debe mortificar ayunos, con frío y desnudez, con penalidades y
trabajos”. Y todavía más: “El hecho de que no tenga ataduras, sino que esté
abierto por la boca siempre, significa que el peregrino debe antes
repartir sus propiedades con los pobres y por ello debe estar preparado para
recibir y para dar”. El peregrino auténtico era, por lo tanto, un
mendicante y el zurrón -pequeño, abierto- su símbolo o atributo más evidente.
Así lo confirma el que
este mismo texto y otras referencias posteriores destaquen que, junto con el bordón,
se bendecía en la iglesia -benedictio perarum et baculorum- desde la que el
peregrino partía hacia Compostela.
El objetivo principal del
zurrón era transportar algún sencillo y escueto alimento para el camino,
como advierte el Codex. Apenas nada más.
Sólo se utilizaba a veces
para la documentación acreditativa de la peregrinación y el viaje,
muy importante desde el siglo XVI, debido al incremento de falsos peregrinos.
Pero justamente por esto, parece que se prefería mantener los documentos más
protegidos en alguna otra parte del atuendo o, desde finales de la Edad Media,
guardados en pequeñas cajas metálicas. En Santiago y otras
poblaciones del Camino Francés se podían adquirir, entre otros
productos específicos para los peregrinos, hermosos zurrones, entre los que
destacan los de piel de ciervo.
Los viajeros jacobeos
modernos no utilizan el espiritual zurrón, sino medianas o grandes mochilas
cargadas de casi todo lo mucho que el hombre moderno considera imprescindible,
desde variadas prendas de repuesto para el camino hasta algún frasco
de perfume, objetos que el Calixtinus veía como una ofensa a Dios,
pese a que la Iglesia los tolerase entre los devotos más pudientes. Eran otros
tiempos. Y estos son otros tiempos.
Calabaza:
Su objetivo era mantener
un suministro constante de agua, vino o una mezcla de agua y vino que el
peregrino recibía de algunas entidades asistenciales -como en el hospital
de Roncesvalles- o adquiría por su cuenta. Para convertirla en recipiente, la
calabaza se vaciaba de semillas y se ponía a secar a fin de que se endureciese
su piel leñosa e impermeable. Se utilizaba la que lograba adquirir una marcada
cintura central que facilitaba la sujeción.
Gracias a su ligereza y
bajo coste, la calabaza se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles de
la indumentaria de los peregrinos jacobeos. No se conservan datos sobre el
origen de su uso en los caminos, pero partiría previsiblemente de la
utilización previa para tareas domésticas y en las labores agrícolas. En
algunas zonas de Europa, ciertos tipos de calabazas de corteza resistente
se vaciaban de semillas, se dejaban secar y se adaptaban como recipientes
baratos y muy prácticos para líquidos y otros productos, e incluso como
flotadores.
Existían otros recipientes
también adecuados para el viaje, como las botas de cuero, pero resultaban
más caros, por lo que el uso de la calabaza debió de generalizarse
relativamente pronto, con el inicio de las grandes peregrinaciones medievales.
La calabaza contaba
con una parte superior menos ancha que la inferior, unidas ambas por una
especie de cintura más estrecha que servía para amarrarla a alguna prenda del
cuerpo, a la cintura o -como se representa en muchas imágenes históricas- a la
parte superior del bordón. De acuerdo con la solidaridad que
presidía toda peregrinación auténtica, la calabaza siempre debía
estar dispuesta para ofrecer su contenido a otro caminante necesitado.
Pese a esta evidente simbología, el Codex Calixtinus (s. XII) se
centra en resaltar los atributos físicos y espirituales del bordón y
el zurrón, y no la menciona entre la indumentaria del peregrino.
Actualmente la calabaza se
ha convertido en un souvenir que se vende sobre todo en Santiago y
en otras ciudades y localidades del Camino Francés a los peregrinos y
turistas, casi siempre amarrada a los bordones que con el mismo fin se ofrecen
en las tiendas. El peregrino moderno prefiere casi siempre la
cantimplora o en muchos casos simplemente pequeñas botellas de agua.Algún peregrino en
busca de las esencias del pasado ha llegado a utilizarla de nuevo y ha alabado
sus propiedades a pesar de las dificultades de adaptación en la indumentaria
caminera actual. La pequeña y chocante botella de plástico es hoy, como
decimos, la “calabaza” del peregrino moderno.
Fuente:Xacopedia
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